"Es posible que San Lorenzo vuelva a Boedo"

El diputado nacional por Proyecto Sur Claudio Lozano, un hincha fanático de San Lorenzo, apoyó el retorno a Tierra Santa. “El club fue desplazado de su lugar de origen de manera irregular”, dijo.

Lozano cree posible la vuelta a Boedo. (MA)

Lozano cree posible la vuelta a Boedo. (MA)

tyle="text-align: justify;">En un lunes por la tarde, y muy cerca del Congreso de la Nación, Claudio Lozano, economista, diputado nacional por Proyecto Sur e hincha fanático de San Lorenzo, le abrió la puerta de su oficina a Mundo Azulgrana y habló de varios temas.

El primero fue, lógicamente, la vuelta a Boedo: “Desde nuestro espacio acompañamos e impulsamos y promovemos el retorno a Boedo” declaró; luego, se refirió a las políticas del gobierno de Macri en la zona en la que está el Pedro Bidegain y opinó sobre la actualidad institucional: “La situación es difícil, el club viene de atravesar un fracaso importante como fue el segundo período de Savino”. 

-¿Es posible volver a Boedo?
-Yo creo que si. Para el barrio de Boedo sería totalmente rejuvenecedor. Si el club retornara eso permitiría un movimiento dentro de la zona que se perdió y que no lo sustituye un hipermercado. Es más: creo que hasta se podría contemplar la presencia de un mercado chico para que Carrefour se desempeñe allí. No hay que excluir esa posibilidad pero la idea de tener un estadio multiuso e importante, y en un lugar clave en la ciudad, para eventos de todo tipo, para que podamos tener actividades deportivas múltiples y para que los socios de San Lorenzo puedan utilizar…San Lorenzo ha perdido socios de manera escandalosa. Esos socios hoy van a otros clubes porque lógicamente la Ciudad Deportiva es una zona complicada. Hay que tener en cuenta que el club fue fundamental dentro del funcionamiento general de Boedo, fue un club que procuró un proceso de igualación social, garantizando posibilidades. En ese marco, es factible el retorno a Boedo.

-¿Iba a al Viejo Gasómetro?
-Te diría que nací en Boedo, me críe en esa zona. Mi viejo jugó en San Lorenzo, en el año 1946 y fue campeón. Por lo tanto, me críe ahí y empecé a ir a la cancha. Estuve hasta que nos sacaron nuestro lugar y veía todo. Tengo un muy buen recuerdo de todo eso, es algo que viví, no me lo contaron.

-Cuando nosotros, los que tenemos menos de 25 años, escuchamos lo que supo ser San Lorenzo y vemos en las condiciones en las que está en la actualidad no lo podemos creer.
-Pasa que San Lorenzo tuvo un desarrollo histórico muy importante. Y el proceso de destrucción que inició la dictadura tuvo un correlato en San Lorenzo, que siempre se caracterizo por ser una entidad de clase media y popular. Y lo que hizo la dictadura fue, justamente, destruir a la Argentina de capas medias. En ese sentido, San Lorenzo es un símbolo de esas políticas de destrucción y espero que se vuelva a Boedo porque es una deuda pendiente del pasado dictatorial y no sólo tiene que ver con una reivindicación del club sino que también hay que darle a Boedo una perspectiva que perdió.

-¿Cuál es el recuerdo más importante que guarda?
-Cuando iba a la cancha con mi viejo. A mi viejo lo vi llorar dos veces. Una fue cuando pasamos a la B en el 81 y otra cuando nos quedamos sin estadio. En esa época los hombres lloraban mucho menos. Y me acuerdo de los tablones, la verdad que era hermoso ese estadio. Y también iba a ver al básquet porque mi primo jugaba ahí. En básquet tuvo un desempeño muy importante San Lorenzo y diría que popularizó el deporte en la sociedad porque antes tenía un contenido muy elitista. Los carnavales, verlo a Sandro…

-¿Qué se acuerda del San Lorenzo en la B?
-Que fui a todos lados (sonríe). Fue todo muy fuerte, arrasó en la B. La presencia de la gente fue brutal para el retorno, fue algo tremendo. Lo que mostró San Lorenzo, tras perder el estadio y la categoría, fue una capacidad de recuperación gracias a su gente impresionante. Fue muy lindo ese año.

-Claudio ¿Usted es consciente de los problemas que existen en la zona en la que esta ubicada el Pedro Bidegain?
-Si, obviamente que soy consciente. Voy muy seguido y soy parte de los que sentimos que nos han sacado de nuestro lugar. Por eso desde nuestro espacio acompañamos e impulsamos y promovemos el retorno a Boedo. Como bloque del movimiento Proyecto Sur estamos convencidos que es lo mejor, para volver a recrear un club social y deportivo que fue desplazado por el negocio inmobiliario y el acuerdo con el híper mercado. Y estoy al tanto de lo que pasa en la zona del Pedro Bidegain. Creo que habría que tener una política muy seria por parte del gobierno de la ciudad.

Primero, tendría que asumir la irregularidad que tuvo el hecho de sacar a San Lorenzo de Boedo. Por lo tanto tendría que dar los pasos que corresponde para volver a dotar a la zona de la ilusión que perdió y que era para el barrio de mucha relevancia.

Y al mismo tiempo, tiene que realizar una estrategia sobre la zona del Bajo Flores, que tendría que ser parte de una estrategia general. Cualquier cosa que se hable de la política de villas que ha hecho el gobierno de la ciudad es hablar en el aire. La política del gobierno de Macri ha sido inexistente. Durante el año 2010 ni siquiera se ejecutaron los recursos disponibles. Se ejecutaron 200 mil pesos para las villas y para las viviendas no pasa del dos por ciento del presupuesto. En este sentido, nosotros tenemos una estrategia y creemos que hay que transformar esas villas en barrios populares, garantizando el alumbrado público, hay que meter escuelas, centros de salud, clubes. San Lorenzo podría ser una oferta abierta para los habitantes de la zona. Hay que introducir el control policial, instituciones claves del estado que hoy están ausentes. Todo esto sería, claramente, una política de seguridad seria. Hay que meter al Estado ahí. El tema de que esos barrios estén siendo usados como refugios de delincuentes y narcos. Indudablemente marca que el Estado no está o es cómplice del delito. Así que nosotros bancamos el retorno a Boedo e inscribimos a una política del Bajo Flores como parte de una política en general para las villas de la ciudad.

-¿Cómo se revierte esta inacción del gobierno de la ciudad sobre la zona?
-Hay que tener voluntad de hacerlo, para el gobierno de Macri existen otras prioridades, como la Policía Metropolitana, y es difícil hablar de la seguridad de la ciudad sin debatir el papel de la Policía Metropolitana y la Federal. Macri renunció a discutir el problema de la Federal. En lugar de discutir seriamente el problema, el gobierno de Macri creó una Policía Metropolitana muy chiquita, y la hizo a imagen y semejanza de la Federal. Incluso, es casi una interna de la Federal porque es un grupo desplazado de la misma que ahora está al frente de la Metropolitana, con tipos que en vez de estar ligados a los problemas de los vecinos están capacitados para combatir al terrorismo, cuando ese no es el tema que estamos discutiendo cuando se habla de seguridad. Macri hoy plantea una visión simplista del tema, cuando hay instituciones que están comprometidas con el delito y así el delito no se puede combatir.

Este gobierno no le ha dado importancia a ese problema grave como no le ha dado importancia al problema de los habitantes del barrio. Está claro que los que habitan ahí quieren vivir de otra manera y el presupuesto de la ciudad es muy importante para poder dedicarle una solución a los problemas, en lugar de desperdiciarlo en grandes contratos, en ventajas a los proveedores. Hay mucha desidia de parte del gobierno de la ciudad.

-Diego Santilli habló hace un tiempo en nuestro programa de radio y remarcó las obras que se están haciendo ¿Qué opinión le merece?
-(sonríe). Sólo alcanza con ver el presupuesto dedicado a villas y está claro que no han trabajado. Si uno toma el año 2010 y ve todo lo que tiene que ver con construcción en zonas populares se ha ejecutado muy poco del presupuesto. La asociación argentina de presupuesto dice que la política de viviendas no existió. La realidad, es que la inversión es poca y eso tiene que ver con un criterio: ellos, en lugar de políticas para las villas, crean grandes infraestructuras edilicias (como la que tomaron hace muy poco tiempo cerca de la cancha) en lugar de urbanizar las villas que existen. En vez de refuncionalizar lo que ya existe, y mejorar esos barrios, que sería mucho más práctico y económico, arman otra cosa. ¿Por qué armar otro conjunto habitacional? Porque eso es más negocio. Yo, por ejemplo, escucho que quieren poner una escuela en la Ciudad Deportiva ¿Ahora? Asumieron en 2007 ¿Recién se dieron cuenta que hace falta una escuela? Ojo, me parece bien la construcción de un colegio para la zona pero me parece que forma parte de una estrategia electoral. Ellos en vez de otorgar créditos y subsidios individuales, y establecer criterios productivos y de autogestión, hacen grandes conjuntos habitacionales.

-La mayoría de la gente, por lo que percibo, no habla de mano dura ni tiene un discurso de derecha. No escucho a la gente de San Lorenzo diciendo “hay que matar a todos los villeros”.
-Si, pasa que San Lorenzo es un club de sectores medios y populares. Su base es proclive a pensar que los problemas de la zona no se resuelven construyendo un paredón. Eso forma parte de la época de Miele. Por suerte ese discurso en la Argentina quedó atrás y es muy importante que San Lorenzo se comprometa, en el marco de la disputa por volver a Boedo, en una estrategia que ha sido histórica: el carácter social de la entidad. Porque el club no sólo es un club de fútbol, es un club con una tradición cultural, que hizo escuela en atletismo, en básquet, en lucha, en judo y en un montón de actividades más. El carácter social es muy importante.

-Habló de la intención del gobierno de Macri de construir un colegio dentro de la Ciudad Deportiva ¿Cómo ve esa intención?
-Como decía antes: no quiero que San Lorenzo quede enmarcado en una estrategia electoral, no es conveniente. Se acordó tarde el gobierno de Macri de hacer una escuela en la zona. Además, San Lorenzo tiene una cuenta pendiente con el estado nacional y me parece que es una oportunidad inmejorable para discutir el regreso a Boedo y ahí si discutir políticas deportivas y educativas en la zona del Bajo Flores. Porque San Lorenzo fue expulsado de Boedo, de manera absolutamente irregular, y terminó todo en un negocio inmobiliario que fue aprovechado por Carrefour. Eso se hizo en la época de la dictadura. Entonces el club tiene que plantear el problema. Volviendo al colegio lo veo así: si abro una escuela y la villa sigue funcionando como tal, en realidad esa va a ser la escuela de la villa. Y nosotros lo que necesitamos es integrar a la villa al conjunto de la sociedad. No hay que construir más ghetto, hay que garantizar educación, centros de salud, infraestructura, deporte, viviendas dignas, iluminación, que permitan la transformación de esa villa en un barrio.

-¿Hoy cómo observa a la institución? ¿Puede hacerse un tiempo para ir a seguir al equipo?
-Si, por supuesto. Siempre me hago tiempo para ir. La verdad que no me gusta mucho como juega pero el triunfo ante Boca fue bárbaro. Me parece que hay signos que marcan que puede haber un esquema con mayor capacidad de juego y peso en ofensiva, pero es muy irregular. Ortigoza me gusta, Romagnoli también y Velázquez es un buen delantero pero falta estabilidad. Eso si: es algo distinto al equipo del año pasado.

-¿Le genera expectativa la presidencia de Carlos Abdo?
-Nunca me he incorporado a la política interna del club. Escuché algunas definiciones razonables y ojala pueda comandar a la institución como corresponde. La situación es difícil, el club viene de atravesar un fracaso importante como fue el segundo período de Savino y me parece que se ha manejado muy mal el club. El papel que se le otorgó a Tinelli fue malo, vinculando la política de San Lorenzo a una suerte de política de espectáculo que no tomó en cuenta los intereses del club. Han rematado el patrimonio y sería deseable que se revierta esto. Hay modelos de clubes que me parecen interesantes, como Vélez y Lanús.

-Esos clubes que usted nombra han cosechado tantos, o más, éxitos deportivos que San Lorenzo con esas políticas.
-Por supuesto, tanto Lanús como Vélez son modelos de construcción a imitar, con mucho hincapié en lo social y deportivo. Que San Lorenzo en algún momento lo tuvo ese protagonismo, no sólo en fútbol sino también a nivel deportivo y cultural. Esto de transformar a los clubes en una estrategia comercial es una idea equivocada. Ojala que se modifique eso.
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