El mundo del básquetbol y la NBA atraviesa uno de sus momentos más dolorosos. Brandon Clarke, alero de los Memphis Grizzlies, fue hallado muerto el lunes en el Valle de San Fernando, California, a los 29 años. Las autoridades investigan el caso como una posible sobredosis.
Una llamada de emergencia que terminó en tragedia
Los paramédicos del Departamento de Bomberos de Los Ángeles respondieron a una llamada de emergencia médica cerca de las 17:00 del lunes. Al llegar al lugar donde Clarke se hospedaba junto a un amigo de la universidad durante el receso de temporada, solo pudieron certificar su muerte en el lugar.
Según informó NBC Los Ángeles, dentro de la vivienda se hallaron utensilios relacionados con el consumo de drogas, dato que orientó la investigación hacia una posible sobredosis. La causa oficial de la muerte aún no ha sido determinada y la autopsia permanece pendiente.
Un final que conmocionó al básquetbol mundial
Las reacciones no tardaron en llegar desde todos los rincones de la NBA. El comisionado Adam Silver fue uno de los primeros en pronunciarse: “Estamos devastados al enterarnos del fallecimiento de Brandon Clarke. Como uno de los miembros de más larga data de los Grizzlies, Brandon era un compañero de equipo y líder querido que jugaba el deporte con una enorme pasión y coraje”.
Los propios Memphis Grizzlies emitieron un comunicado oficial: “Estamos profundamente consternados por la trágica pérdida de Brandon Clarke. Brandon fue un compañero excepcional y una persona aún mejor, cuyo impacto en la organización y en la comunidad de Memphis jamás será olvidado”.
La Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto (NBPA) calificó la pérdida como “irreparable para la hermandad”.
Antecedentes que generaban preocupación
La muerte de Clarke llegó pocas semanas después de un arresto que había generado revuelo. El 1 de abril, el jugador fue detenido en Arkansas y enfrentó cuatro cargos: adelantamiento indebido, posesión de sustancias controladas, fuga en vehículo y tráfico de sustancias controladas. Durante la persecución policial alcanzó velocidades superiores a los 160 kilómetros por hora y llevaba consigo más de 230 gramos de kratom, un extracto herbal del sudeste asiático clasificado como “droga de preocupación” por la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA).
La última imagen de un hombre tranquilo
Llamativamente, el barbero que le cortó el cabello el viernes previo a su muerte describió a Clarke como alguien visiblemente tranquilo y de buen ánimo. Durante ese encuentro, ambos vieron juntos el partido de playoffs entre los San Antonio Spurs y los Minnesota Timberwolves.
La investigación sobre las circunstancias exactas del fallecimiento permanece abierta. La NBA pierde a uno de sus jugadores más jóvenes en plena actividad, en una temporada que aún tiene sus playoffs en desarrollo.
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