Tras levantar un duro 0-2 en Vila Belmiro, Gulli analizó las claves de la remontada del Ciclón, reveló las ordenes del entretiempo y remarcó el gran objetivo internacional.
La charla en el vestuario que cambió la cabeza
San Lorenzo se trajo un punto con sabor a victoria de su visita a Brasil. Tras un arranque accidentado en el que se encontró en desventaja desde el vestuario, el conjunto de Boedo reaccionó a tiempo en el complemento para estampar el 2 a 2 definitivo en Vila Belmiro.
Luego del encuentro, el volante azulgrana revivió cómo se procesó el golpe del inicio y la templanza para revertir la historia. “Fue una semana larga. Después de la derrota ante River nos propusimos venir acá a tratar de ganar y ya cerrar la clasificación, pero nos convirtieron gol al minuto y después el otro sobre el final“, relató el juvenil.
Sin embargo, la clave estuvo en el entretiempo: “Nos fuimos al descanso, nos dijeron que sigamos atacando como estábamos haciendo porque los goles iban a llegar solos, metimos el primero, el segundo y casi después el tercero“, apuntó sobre la remontada comandada por los tantos de Mathías De Ritis y Rodrigo Auzmendi.
La ambición de Gulli y el chip copero para asegurar el primer puesto
Lejos de conformarse con salvar el punto en una cancha históricamente compleja, el mediocampista dejó en claro que la identidad del equipo que conduce Gustavo Álvarez pasa por proponer en cualquier escenario, una postura que terminó desgastando al elenco paulista en la segunda mitad.
“Lo empatamos porque siempre fuimos para adelante, siempre buscamos la victoria“, enfatizó el futbolista sobre el ritmo del complemento.
Al momento de evaluar las metas a corto plazo en el plano continental, Gulli no anduvo con vueltas respecto a la exigencia de la localía que se vendrá en el Nuevo Gasómetro: “La obligación es quedar primeros de grupo para pasar directo a los octavos“, sentenció con madurez.
Carácter y el sueño latente en Boedo
Para cerrar, el Facundo destacó el valor del día a día en la Ciudad Deportiva para forjar la personalidad del plantel profesional: “Tenemos carácter, trabajamos muy duro en la semana para tenerlo”, reconoció con orgullo sobre el presente del grupo, que ahora dependerá de sí mismo ante Recoleta para sellar el boleto. Antes de subirse al avión de regreso a Buenos Aires, sintetizó el deseo de todo el mundo azulgrana: “Nos ilusionamos con la Sudamericana“.
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