La historia del ex San Lorenzo en los títulos de la Selección que hoy vive alejado de los focos, sin publicaciones y con una nueva lesión encima.
Un campeón del mundo que pasó del centro de la escena al más absoluto silencio. La historia de Alejandro “Papu” Gómez es, a pocos días de un nuevo Mundial, una de las más llamativas del fútbol argentino reciente.
El ex jugador de San Lorenzo, que fue pieza clave en la era dorada de la Selección argentina, lleva meses sin publicar en sus redes sociales y arrastra una nueva lesión en el tobillo que lo dejó afuera del resto de la temporada europea.
De la mesa chica al margen del grupo
Gómez no era un integrante más del plantel. Era parte del círculo íntimo junto a Lionel Messi, Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes y Nicolás Otamendi. Musicalazaba los viajes, animaba el vestuario y protagonizó momentos que quedaron grabados en la historia del grupo campeón.
Fue él quien organizó el famoso juego de cartas en la habitación de De Paul durante la Copa América 2021, una historia “esotérica” que luego inmortalizó el documental Sean Eternos: Campeones de América. “La energía, el aura”, explicó el propio Papu al recordar la anécdota.
En Qatar, disputó tres partidos antes de retirarse lesionado ante Australia en octavos de final. Cerró su ciclo en la Selección con 3 goles, 4 asistencias y tres títulos en 17 partidos.
El comienzo del alejamiento
Tras el Mundial, los guiños en redes entre él y sus compañeros empezaron a escasear. En el primer aniversario de la conquista de Qatar, Emiliano Martínez fue el único integrante de la Scaloneta que le dio “me gusta” a su publicación. Una señal que no pasó desapercibida.
El propio Rodrigo De Paul había anticipado algo de esa distancia cuando el Papu no pudo viajar a los festejos con los campeones en Buenos Aires: “Que Ale no esté es un golpe porque es parte del grupo”, dijo entonces.
La suspensión que lo cambió todo
A mediados de 2024 se confirmó lo que muchos ya intuían: un control antidoping positivo —realizado mientras estaba en el Sevilla, antes del Mundial— lo sancionó por dos años por “negligencia grave”. La sustancia detectada fue terbutalina, un broncodilatador que Gómez aseguró haber ingerido en un jarabe de su hijo sin consultar al cuerpo médico del club.
La apelación fue rechazada. “Es una noticia súper dolorosa y que me desilusiona mucho”, expresó el jugador al conocer la resolución final.
En su descargo más crudo, admitió: “El boludo fui yo en haber tomado un jarabe para la tos que no tenía que tomar. Para mí el fútbol había muerto“.
Hoy: silencio y nueva lesión
Actualmente, el Papu Gómez se desempeña en el Padova, de la Segunda División de Italia. Jugó apenas nueve partidos esta temporada antes de sufrir una nueva lesión en el tobillo que lo descartó por lo que resta del año europeo. Sin declaraciones. Sin posteos. Su última publicación en Instagram data del 21 de enero.
En ese mismo perfil, tres imágenes fijadas resumen su carrera: dos de ellas con los trofeos de la Copa América 2021 y la Copa del Mundo. Como si el tiempo se hubiera detenido ahí.
“Pasé de ser campeón del mundo a que no me llame nadie, desaparecer del medio o no jugar más. Hay que saber convivir con eso”, dijo a principios de año.
Su paso por San Lorenzo
Antes de destacarse en Europa y la Selección, el Papu Gómez también dejó huella en San Lorenzo. Llegó procedente de Arsenal de Sarandí en febrero de 2009 y permaneció en Boedo hasta mayo de 2010.
En ese período disputó 57 partidos, convirtió 9 goles y acumuló tres expulsiones, fiel reflejo de su intensidad y carácter dentro del campo. Uno de sus tantos fue en un clásico a Huracán, en una goleada del Ciclón por 3 a 0.


