Hoy es uno de los nombres más comentados en internet, en Boedo existe un recuerdo previo: estuvo del otro lado en una de las noches más importantes de la historia reciente del Ciclón.
En los últimos días, el nombre de Tim Payne comenzó a aparecer con frecuencia en las redes sociales. El defensor neozelandés pasó de ser un futbolista prácticamente anónimo a convertirse en una sensación viral tras una campaña impulsada por creadores de contenido que lo señalaron como el jugador menos conocido del próximo Mundial. Sin embargo, mucho antes de este suceso digital, el neozelandés estuvo presente en una de esas jornadas que quedó grabada en la historia de San Lorenzo.
Fue el 17 de diciembre de 2014, en Marrakech, Marruecos. El Ciclón disputaba las semifinales del Mundial de Clubes tras haber conquistado la inolvidable Copa Libertadores y enfrente aparecía Auckland City, un equipo semiprofesional de Oceanía que llegaba como la gran sorpresa del torneo. Entre sus titulares estaba Payne, que con apenas 20 años ocupó el lateral derecho del conjunto neozelandés.

El equipo por ese entonces dirigido por Edgardo Bauza llegaba al encuentro con el objetivo de alcanzar la final frente al Real Madrid. En un partido más trabajado de lo esperado, el conjunto azulgrana logró ponerse en ventaja a través de Pablo Barrientos y, luego del empate rival en el complemento, terminó imponiéndose por 2-1 en el tiempo suplementario gracias al recordado gol de Mauro Matos.
Payne fue titular aquella noche y ocupó el lateral derecho de Auckland City durante los 120 minutos. Desde ese sector tuvo la responsabilidad de contener los avances azulgranas en un encuentro que exigió al máximo al conjunto oceánico.
La victoria permitió que San Lorenzo se clasificara por primera vez en su historia a la final del Mundial de Clubes, uno de los hitos más importantes del ciclo de Bauza. Días después, el Ciclón se mediría con el Real Madrid en busca del título mundial.

Más de una década después de aquel cruce que quedó en la memoria azulgrana, Payne vuelve a estar en el centro de la escena a días del inicio de la Copa del Mundo. El defensor buscará hacer historia con Nueva Zelanda y conseguir la primera victoria mundialista de su selección, en un torneo que también tendrá presencia de San Lorenzo a través de Orlando Gill. Esta vez, sin embargo, su nombre no es noticia por lo que ocurre dentro de la cancha, sino por un fenómeno viral que multiplicó su popularidad en las redes sociales y lo convirtió en el futbolista más visitado de Argentina en Transfermarkt


