El Ciclón vivió una jornada electoral con 13.782 socios presentes, una cifra que contrasta con el fervor institucional de los últimos meses.
San Lorenzo eligió ayer a Marcelo Culotta como nuevo presidente, pero la jornada dejó un dato que genera reflexión: 13.782 socios concurrieron a las urnas, una cifra notablemente inferior a los 16.358 que participaron en los comicios de diciembre de 2023.
El contraste resulta llamativo en un club que vivió meses de agitación institucional, protestas callejeras y una demanda sostenida por parte de su hinchada.
El reclamo que inundó las calles de Boedo
Desde abril de 2025, los socios azulgranas protagonizaron una serie de marchas para exigir la renuncia de Marcelo Moretti y el llamado a elecciones anticipadas. El detonante fue el escándalo de cámara oculta en el que el entonces presidente aparecía recibiendo USD 25.000 de parte de la madre de un juvenil para garantizarle un lugar en las inferiores del club.
Cientos de hinchas autoconvocados se movilizaron hasta la sede de Avenida La Plata 1794 el 23 de abril de 2025, exigiendo la salida de toda la Comisión Directiva.
Dos meses después, el 27 de junio, una nueva marcha sacudió Boedo. Esta vez, el disparador fue el anuncio de Moretti de regresar a la presidencia tras un período de licencia. Los manifestantes ingresaron a la sede pese a los intentos policiales de impedirlo, al ritmo de cánticos contra el dirigente y contra la estructura del fútbol.

La protesta que no paró
El malestar se extendió hasta agosto de 2025. Cerca de 2.500 socios y simpatizantes volvieron a congregarse frente a la sede social para rechazar el retorno oficial de Moretti, con pancartas y cánticos que reclamaban elecciones inmediatas. En ese contexto, la presidencia interina estaba en manos de Julio Lopardo, mientras Moretti permanecía bajo investigación judicial.
La agrupación oficialista Boedo en Acción intentó desactivar las críticas calificando las protestas de “campaña de difamación”, pero el clima interno no cedió.

Los números que sorprenden
Finalmente, las elecciones anticipadas llegaron el 30 de mayo de 2026. Culotta se impuso con 4.110 votos —un 29,82% del total— sobre cuatro listas rivales, en un escrutinio que reunió a 13.782 sufragantes sobre un padrón de 42.166 socios. Es decir, hubo más de 28 mil socios que no fueron a votar.
El número choca directamente con el de los comicios de diciembre de 2023, en los que —con el mismo padrón— concurrieron 16.358 socios. Una diferencia de casi 2.600 votos en un contexto donde el reclamo electoral fue bandera de movilización durante más de un año.
El propio Culotta había obtenido 4.676 votos en 2023, cuando era candidato opositor. Esta vez ganó con 566 sufragios menos que aquella elección en la que salió segundo. César Francis, en cambio, sí subió: alcanzó 1.464 votos más.
Una paradoja difícil de explicar
El Ciclón pasó meses en estado de efervescencia. Las marchas, los cánticos, las pancartas y la presión sostenida sobre la dirigencia construyeron la narrativa de una hinchada movilizada. Sin embargo, cuando llegó el momento de trasladar ese fervor al cuarto oscuro, la respuesta no estuvo a la altura del reclamo.
Pareció una elección donde los socios votaron más en contra de que a favor. La oferta electoral para una elección extraordinaria fue variada: cinco listas, pero entre todas no lograron seducir a las mayorías de los asociados para que vayan a votar.
La participación, lejos de crecer en relación a 2023, retrocedió. Una paradoja que San Lorenzo deberá procesar en los primeros días de la nueva gestión.


