El arquero confesó que la definición frente a los alemanes le hizo revivir la reciente eliminación de San Lorenzo en el Torneo Apertura. El guardameta contuvo dos remates y temió que se repitiera la misma frustración que sufrió en Nuñez.
El fantasma de la definición que golpeó a San Lorenzo
La agónica clasificación de la selección paraguaya a la siguiente ronda de la Copa del Mundo tuvo una fuerte carga dramática que conectó directamente con el fútbol argentino. Orlando Gill, la gran figura en la tanda de penales frente a Alemania, sorprendió al confesar en diálogo TyC Sports el duro recuerdo que se le cruzó por la cabeza en el momento de mayor tensión. El guardameta admitió que, mientras contenía los remates europeos, revivió la reciente y dolorosa eliminación del Ciclón ante River en los octavos de final del Torneo Apertura.
“Cuando teníamos el último penal, que erró Tony, me dije ‘que no sea lo mismo que en San Lorenzo‘”, detalló el arquero sobre los pensamientos que lo invadieron tras el fallo de Antonio Sanabria. En aquel encuentro con la camiseta azulgrana, Gill había tenido una actuación consagratoria al atajar dos penales que dejaban al Ciclón a las puertas de la clasificación. Sin embargo, sus compañeros fallaron los remates que podían definir la serie y el conjunto de Boedo terminó quedando eliminado de manera increíble.
Una pesadilla que casi se repite en la Copa del Mundo
La definición ante el combinado alemán tuvo un desarrollo muy similar al partido que Gill disputó defendiendo el arco azulgrana en el campeonato local. El arquero volvió a vestirse de héroe al detener dos ejecuciones germanas, pero la tensión aumentó cuando sus compañeros también desperdiciaron dos oportunidades para cerrar la serie. El fantasma de aquella noche frente al conjunto millonario volvió a hacerse presente y llenó de incertidumbre al arquero paraguayo.
“Se me vino porque justo atajé dos penales y erraron dos, dije que no venga, que no sea lo mismo, por suerte erró y no se repitió“, confesó aliviado sobre la ejecución fallada por Jonathan Tah por arriba del travesaño que decretó la clasificación paraguaya. El desenlace en la cita mundialista tuvo un final feliz y la Albirroja selló su pasaporte a la próxima instancia. De esta manera, Gill pudo sacarse la espina que le había quedado con San Lorenzo y transformar aquel mal recuerdo en una de las noches más importantes de su carrera.


