La bandera desplegada ante Inglaterra generó revuelo mundial. Cómo sigue el caso que involucra al equipo de Scaloni.
La Selección Argentina venció 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 y selló su pase a la final ante España. Sin embargo, el festejo de los jugadores en el estadio de Atlanta abrió un capítulo inesperado que ahora tiene en vilo al fútbol argentino.
Tras el pitazo final, un grupo de futbolistas desplegó una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. El gesto ocurrió pese a que la FIFA había incorporado esa consigna a su lista de símbolos políticos prohibidos en la previa del partido, por la histórica rivalidad entre ambos países.
El episodio tomó dimensión internacional de inmediato. El Gobierno británico solicitó formalmente que la FIFA investigue a la Selección, al considerar que la acción infringe las normas que prohíben mensajes políticos dentro del campo de juego.
La decisión de la FIFA por el trapo de Malvinas
Según informó el diario inglés Daily Mail, la FIFA prepara un castigo para la Albiceleste por violar la prohibición de exhibir mensajes de tono político. No obstante, el organismo no tiene apuro en aplicar medidas, pese a la presión internacional para que haya sanciones antes de la final.
En ese sentido, el medio The Athletic confirmó que, por orden de su presidente Gianni Infantino, la entidad esperará hasta el término del Mundial 2026 para ejecutar cualquier tipo de castigo. Es decir, las eventuales sanciones se conocerán recién después de la final en Nueva Jersey.
Las posibles consecuencias van desde una advertencia hasta una multa económica dirigida a la AFA o a los futbolistas implicados. Una suspensión deportiva aparece como una posibilidad muy lejana, ya que ese recurso extremo suele reservarse para faltas graves y reiteradas.
El antecedente que marca el camino
La jurisprudencia de la FIFA indica que el organismo se inclina por los castigos monetarios en este tipo de casos. El propio Código Disciplinario contempla multas de entre 5.000 y 40.000 dólares por manifestaciones políticas, ideológicas o religiosas.
Además, existe un antecedente directo: en 2014, antes del Mundial de Brasil, los jugadores argentinos posaron con un cartel alusivo a Malvinas en un amistoso. Aquella vez, la FIFA multó a la AFA con 30.000 francos suizos, unos 33.000 dólares de la época.
Mientras tanto, la delegación argentina ya se enfoca en lo deportivo. El equipo de Lionel Scaloni se prepara para enfrentar a España en una nueva final mundialista, la tercera del ciclo, con la tranquilidad de que el caso no afectará su presencia en el partido decisivo.


