A veces pareciera que todos están ensañados con San Lorenzo, o con su gente más precisamente. Estas palabras se basan en la vergonzosa siguiente cifra: 2.200. No es un número para jugar a la quiniela ni la distancia en kilómetros a otra ciudad del país. Se trata de la cantidad entradas que All Boys le dio al club de Boedo.
Es ridículo que San Lorenzo tenga a su disposición apenas 2.200 entradas Generales. Sí, ni siquiera hay plateas. Al ser tan pocas las localidades, desde la dirigencia azulgrana decidieron cumplir con los abonos visitantes, que serán un poco más de 1.000, y no poner a la venta el resto, quedando las 1.200 restantes para las peñas (220) y protocolos (unas 980…).
Si uno mira hacia atrás se encuentra con que ante Racing y Banfield sucedió lo mismo. En esos dos partidos el culpable fue el Coprosede, siempre bien predispuesto para joder a la gente de San Lorenzo.
Ahora bien, la pregunta es obligada: ¿Qué hacen los dirigentes ante estas situaciones? La respuesta es simple y acotada como la cantidad de entradas: nada.
Cuando el organismo de seguridad decidió la restricción de público del Ciclón, la dirigencia guardó silencio, y ante la vergonzosa cantidad de entradas que habrá ante All Boys se manejan de la misma manera. ¿Pensarán en los hinchas alguna vez? Difícil, total, ellos tienen su ingreso al estadio asegurado.
Lo que resulta paradójico es que cuando hay que pedirle plata a la gente lo hacen sin problemas –caso “bono solidario”- pero cuando tienen que acordarse de ellos para que, simplemente, estén en la cancha alentando al equipo, no lo hacen. Cosas que pasan en este San Lorenzo versión 2012.


