Sí, el Papa es hincha (y fanático) de San Lorenzo de Almagro. Hace justamente un año que lo sabemos. Lo sabe todo el planeta, porque el Ciclón fue noticia, tema de documentales e informes sobre la vida de Francisco, el hombre que llegó para liderar la Iglesia Católica el 13 de marzo de 2013.
Tras 365 días, el máximo Pontífice tuvo muchas anécdotas que lo vinculan al cuadro de Boedo, aquel equipo que lo enamoró cuando su padre, ex jugador de básquetbol, lo llevó al Gasómetro a que vea a uno de los mejores equipos de la historia, el de 1946.
Francisco jamás abandonó su picardía, esa creatividad que caracteriza a los hinchas de San Lorenzo y que sirvió hasta para cargar a un hincha de Boca, luego de que el Ciclón le gane al xeneize por 3 a 0. Tampoco dudó ante las cámaras en pedir “que gane San Lorenzo”, en una frase que quedará en la posteridad.
Además, en este año, logró recibir un obsequio que hoy se luce en su museo personal de Vaticano: la copa de campeón del Torneo Inicial 2013. Francisco recibió el trofeo y la imagen fue portada de todos los diarios del mundo. Por primera vez en la historia de la Iglesia, un Papa alzaba un título futbolístico. Y ese fue de San Lorenzo de Almagro. La Copa, además, es custodiada por los guantes de Sebastián Torrico en las vitrinas de sus tesoros.
Por último, en una de sus últimas apariciones azulgranas, pidió comprar un metro cuadrado para que el Ciclón vuelva pronto a avenida La Plata, el lugar que lo enamoró para que se convierta en un verdadero fanático del Ciclón, cumpliendo el legado del Padre Massa.
¿Tienes alguna idea?
Comparte tu reacción o deja una respuesta rápida: ¡nos encantaría saber qué piensas!
