La siguiente respuesta no intenta rivalizar el conocimiento histórico, sino exponer que cada uno de los puntos expuestos por el periodista Alejandro Fabbri, en nombre de Fútbol Para Todos, estan teñidos de una interpretación subjetiva que persigue otro objetivo.
1. El fútbol organizado se inició en la última década del Siglo XIX y no en 1931 como se sostuvo desde los medios.
En ningún momento se habla de que el fútbol organizado se inició en 1931, se refiere al Profesionalismo. Siempre se hizo mención a los Organizaciones y/o Asociaciones de la epoca Amateur. De hecho la pagina de la AFA menciona a todas las organizaciones con todos sus datos año a año.
2. Muchos de los equipos que hoy participan de los torneos de AFA, fueron participantes también de los campeonatos de esos años. Jugaban con el mismo nombre y los mismos colores, eran los mismos clubes.
Y muchos de esos equipos ya no participan en los mismos o incluso ya no existen. En ningún momento de todas formas diferenciar la contabilización de los historiales tiene implícito la negación de los clubes de la época
3. No solamente se computan desde 2015 los enfrentamientos en Primera División A, sino también los partidos entre los mismos clubes en las categorías de ascenso, algo que siempre se quiso expresar y por distintas razones no se llevó a cabo.
Expresar esta contabilización en forma separada también sería lo correcto, ya que corresponderían a las estadísticas de la Divisional. De todas maneras si estuvieran bajo la misma federacion, no habria ningún problema en sumarizarlas, por lo anteriormente dicho: Misma Federación y era Profesional.
4. Completada por muchos de nosotros la investigación histórica de esos años, se consideró por una cuestión de sentido común, utilizar la historia del fútbol desde sus comienzos organizados hasta hoy, como se hace desde mucho antes en los países europeos.
El sentido común según definición: La expresión sentido común describe las creencias o proposiciones que se alimentan por la sociedad.
Si durante tanto tiempo se contabilizó de una forma por una gran mayoría de nuestra sociedad deportiva vinculada al fútbol. Se está diciendo que este grupo de Periodistas de Revisionismo Histórico sí tiene sentido comun, ¿y el resto de los periodistas durante mas de 85 años careció de él?
5. El profesionalismo no puede ser, a esta altura, la única razón de un quiebre histórico. Con este argumento, no debería hablarse de la copa del Mundo de 1930, porque el fútbol era amateur, tanto en la Argentina como en Uruguay, aunque existía un “amateurismo marrón” que todos toleraban.
Este razonamiento es inválido. Todas las copas del mundo
se jugaron bajo la misma Federación, en este caso la FIFA (Fundada
en 1904). Sería descabellado que una misma Federación no
reconociera un título bajo su misma organización. Además no
somos el centro del mundo, y en 1930 había Asociaciones
Profesionales en otros paises.
6. De la misma manera no deberían considerarse los campeonatos del
período 1931-1934 porque la Liga Profesional era llamada “pirata”
por la FIFA y sus torneos no tenían validez internacional. Por esa
razón, la Argentina debió participar con un equipo aficionado en la
Copa del Mundo de 1934.
De vuelta se mezcla con la FIFA. De 1931 a 1934 si bien aún no se denominaba Asociación del Futbol Argentino como hoy se la conoce, La Asociación de Football Amateurs y Profesionales nucleaba ambos conjuntos de jugadores, ya que estaba compuesta justamente por entidades y jugadores de esa característica, pero ya sí con el mismo objetivo, una liga profesional. Desde 1934 en adelante, solo se cambió el nombre, y no la escencia de la asociación.
7. El agregado del amateurismo le da mucha mayor envergadura a la historia de los clubes porque la enorme mayoría de los clásicos comenzaron a plasmarse en la segunda década del Siglo XX, salvo Quilmes-Argentino de Quilmes que se inició en los primeros años del siglo pasado.
El futbol argentino , no necesita de una mayor
envergadura como para ser reconocido. Ni tampoco sus clasicos.
Con esto no se dice que el amateurismo no debe ser reconocido, como
genesis de nuestro fútbol debe estar y contabilizarse con todas sus
estadísticas. Tal como hoy lo hace la AFA.
8. Creemos que no habla bien de la dirigencia de cualquier institución que se prefiera omitir 40 años de historia futbolera -con los mismos clubes- porque una estadística arroja un resultado positivo o negativo. No es serio.
En ningún caso se habla de omitir o borrar de un
plumazo. Por el contrario, reconocer por separado los distintos
comienzos de cada uno de los clubes con su propia y rica historia
de iniciación es darle un lugar especial donde cada uno se
diferencia del otro.
Por el contrario, es mas que justo que al iniciar la mayoria de los
clubes del profesionalismo en las misma fecha las contabilizaciones
comiencen de forma equitativa y sin ventaja inicial para
nadie.
9. Los que hacemos historia del fútbol lamentamos haber tardado tanto tiempo en unificar nuestra posición de contar TODA la historia y no una sola parte. Hubo que vencer muchas resistencias, en un deporte conservador y poco afecto a los cambios como es el Fútbol.
Esto tampoco es verdad, ya que en este caso no se trata
de que la historia nunca fue contada. Por el contrario esta bien
detallada en cada club, y en la AFA con su apartado,
incluso con los libros de actas de la época en formato
digital.
En resumen lo que estan tratando de hacer es de sumarizar los partidos entre clubes y títulos obtenidos de diferentes federaciones o asociaciones. Y bajo condiciones muy distintas (como lógica era de formación), con el único objetivo de modificar las estadísticas que se estan tornando desfavorables o muy desfavorables en algunos casos, y que como siempre hemos visto a lo largo de la historia, en los momentos de adversidad deportiva han hecho todo lo que esté a su alcance para modificar desde simples informaciones hasta reglamentos (Ej. Anulación de descensos, creación de promedios) para evitar la decantación natural del fracaso deportivo o para continuar con su linea ventajista.
Y para cerrar, ningún grupo de periodistas, sea de revisionismo histórico, o bajo cualquier nombre, sin ánimo de desprestigiar su tarea, puede validar o invalidar estadísticas correspondientes a una Asociación. En todos los casos son las Asociaciones o Federaciones las que determinan la validez de estas estadísticas y la forma en que se contabilizan.
El deber del periodismo no es interpretarlas “a piacere”, sino simplemente informarlas colaborando con su veracidad.


