A San Lorenzo la suerte en el sorteo no lo acompañó y no hablamos sólo de las potencialidades de rivales como Gremio de Porto Alegre, Liga de Quito y Toluca de México, sino por la cantidad de viajes que deberá realizar y las alturas de las tierras ecuatorianas y mexicanas.
El debut será en la ciudad de Quito, donde visitará a la Liga en un viaje de 5.800 km y a casi 2.900 metros de altura. Una ciudad siempre difícil y donde un afamado entrenador patentó la frase “la pelota no dobla”.
Luego deberá viajar a la ciudad de Porto Alegre para enfrentar a Gremio, recorriendo 1.300 km, en un estadio que será una caldera por el apoyo de los hinchas al conjunto local pero por suerte no sufrirá las inclemencias de la altura.
Finalmente por la quinta fecha de la Segunda Fase, el Ciclón deberá viajar a México para enfrentar al Toluca, en un extenuante viaje de casi 7.500 km, pero más desgastante aún serán los casi 2.700 metros sobre el nivel del mar.


