El nivel de San Lorenzo venía en aumento, con los triunfos ante Hispano y Boca, pero el juego del jueves por la noche volvió a mostrar a un Ciclón impreciso, que tuvo que llegar hasta el tiempo suplementario para quedarse con una victoria que en los papeles parecía más sencilla.
La primera mitad se puede resumir en sorpresa, porque el equipo de Río Gallegos desplegó un juego por encima de su habitual, con buenos porcentajes de cancha y una mejor defensa. Esto dejó mal parado al Matador, que ante la mirada incrédula de los que llegaron al Roberto Pando llegó a perder por más de una decena de puntos, aunque al descanso largo solo se fue 44 a 37.
Con el comienzo del complemento se vio otra actitud, liderados
por Gabriel Deck (goleador con 26), San Lorenzo explotó el uno
contra uno y cargó de faltas a Hispano, que a pesar de tener una
enorme eficacia en las manos sus extranjeros, empezó a ver como su
diferencia se iba recortando. De esa manera, más alguna bomba
lejana, el bicampeón dio vuelta el tanteador e ingresó a los
últimos diez minutos con ventaja de tres puntos.
En el último cuarto el duelo siguió reñido, hasta que San Lorenzo
abrió una brecha doce unidades a falta de pocos minutos y todo
parecía liquidado. Una serie de errores del Ciclón, sumado a una
falta sin pelota y dos libres fallados de Nicolás Aguirre, terminó
con la remontada de la visita, quien tuvo en las manos de Austin el
triple para llevarse el juego. pero falló y el duelo se fue a
suplementario.
Ya en los cinco agregados, Gabriel Deck se cargó el equipo al hombro y guió a San Lorenzo a una victoria por demás trabajada, en un cotejo que a priori parecía mucho más accesible. Con este 92 a 90, el Ciclón sigue líder e invicto del grupo C del Súper 20.


