La cúspide deportiva de San Lorenzo llegó el 13 de agosto de 2014, cuando el Ciclón de Edgardo Bauza venció a Nacional de Paraguay para hacerse con la tan esperada Copa Libertadores. Uno de los jugadores más importantes de aquel certamen fue Mauro Matos, un centrodelantero que había llegado de All Boys sin hacer mucho ruido, pero que rapidamente se ganó el corazon de los hinchas azulgranas.
Hoy, pasados los tres años de aquel arribo a Boedo, Mauro Matos
está cerca de dejar San Lorenzo (resta la desvinculación)
definitivamente para pasar a Chacarita Juniors, quien goza de un
cupo para refuerzos por la lesión ligamentaria de otro jugador
identificado con el Matador: Lautaro Montoya.
En la actualidad se encontraba entrenando apartado del plantel
profesional, en las canchas auxiliares, por disposición del
anterior entrenador, Diego Aguirre, y una confirmación de la medida
por parte de Claudio Biaggio. El goleador de Castelli defendió la
camiseta azulgrana en noventa y cuatro oportunidades, anotando
veintiún goles, varios de ellos de enorme valía en la historia
reciente de San Lorenzo.


