La marca del guerrero

Ángel Correa salió campeón con el Atlético de Madrid de la UEFA Europa League. Durante el festejo en el vestuario, se tomó una foto muy especial junto a la copa, su amigo Griezmann y parte de su historia.

Con su característica e imborrable sonrisa impregnada en la cara, Ángel Martín Correa se abrió paso en el fútbol grande y conquistó su segundo título internacional a nivel clubes en su carrera, cuando este miércoles, el Atlético de Madrid venció 3-0 al Olympique de Marsella y levantó la UEFA Europa League.

En el vestuario tras la consagración, el crack nacido en Rosario, pero de nacimiento futbolístico en las canteras de San Lorenzo de Almagro, mostró orgulloso el trofeo junto a su amigo, el francés Antoine Griezmann. Quizás sin darse cuenta, 'Correita' también dejó ver en su pecho una gran cicatriz. Una marca que lo define como guerrero.

Si 'Angelito' Correa llegó a donde está hoy, es por su ambición de seguir para adelante, de no darse por vencido nunca, ni siquiera ante un tumor en el corazón. Así es, aquella marca que le recorre el pecho de arriba a abajo fue una dura batalla que el delantero le ganó a la vida.

Sin embargo, su historia de lucha se remonta a cuando tenía solo 10 años. En aquel tiempo, el crack aún no había sido captado por las inferiores de San Lorenzo  -se sumó al fútbol juvenil en 2007-  y jugaba en Rosario. A esa corta edad, quizás lo peor que le puede suceder a un niño le pasó a él: su padre falleció.

Sin darse cuenta, Ángel, que todavía era 'Angelito', pasó a ser el 'hombre de la familia', quien jugando al fútbol llevaba el dinero a su casa para que sus 9 hermanos y su madre pudieran comer. Pero la vida no fue buena con él ni con su familia cuando la muerte de uno de sus hermanos volvió a golpear fuerte, tan solo dos años después de lo sucedido con su padre. Incluso el año pasado, en 2017, otro de sus hermanos perdió la vida, justo cuando el futbolista estaba de vacaciones en el país.

El pibe de 12 años se mudó para Buenos Aires para jugar en San Lorenzo, donde no tardó en romperla y, con 18 años, ya era titular en el primer equipo. Pero aunque tenía un techo que lo ampara de la lluvia y comida para alimentarse, Ángel no pensaba en otra cosa que en su familia.

En 2014, Correa se destacaba en el San Lorenzo de Bauza, que terminó por conquistar América al ganar la Copa Libertadores, aunque ya había sido figura del equipo campeón del Torneo Inicial 2013, bajo las órdenes de Juan Antonio Pizzi. Para el mercado de pases de mitad de año de 2014, el Atlético de Madrid dirigido por Diego Simeone posó sus ojos en la gran potencialidad que tenía el pibe de, por ese entonces, 19 años.

Ante este futuro fichaje que estaba muy bien encaminado, como es habitual, Correa viajó a Madrid para someterse a un estricto control médico. Fue allí que los especialistas le descubrieron un tumor benigno en un ventrículo del corazón. 

Lejos de preocuparse por el cuerpo extraño que atentaba contra su salud, lo que realmente le importaba a Correa era que, luego de la operación, no le aseguraban si podría seguir jugando al fútbol. Pero nada de eso pasó.

El delantero oriundo del barrio Las Flores viajó a Nueva York, donde fue sometido a una intervención quirúrgica en el hospital Monte Sinaí, considerado uno de los mejores en especialidades cardiológicas. Seis meses después, y tras una rehabilitación exitosa, el joven comenzó a desplegar su fútbol con la camiseta rojiblanca del Atlético de Madrid. Luego de cuatro años de aquella dramática película, el 11 es considerado uno de los mejores en su actual equipo.

En España ya lleva 138 partidos jugados, en los que convirtió 25 goles. En la temporada actual, la mejor para él, disputó 55 encuentros y sumó 9 tantos. Por eso, no entiende cómo no fue integrado en la lista de 35 por el señor director técnico de la Selección Argentina Jorge Sampaoli para el Mundial de Rusia.

Pero si algo sabe Correa, además de gambetear defensores, es hacerle frente a las adversidades y vencerlas. Aún es muy joven y, sin duda alguna, su futuro en la Selección Argentina está garantizado. Este guerrero no se achica ante las marcas, ni de los defensores, ni las que le puede dejar la vida.

Pedro Carbone

@carbone_pedro

Periodista y redactor de Mundo Azulgrana // Hijo de Dios ☝️☝ La gloria para Él

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