Pobre de la gente que se perdió el recital del miércoles en Obras; no se anunciaba en ninguna cartelera de la Capital Federal, tampoco fue por televisión, pero los fieles que estuvieron presentes en el Templo del Rock, no se lo olvidarán jamás.
No fue otra visita a Núñez de Iron Maiden, The Police, Kiss u otra banda taquillera, el que ayer brindó un concierto es Darquavis Tucker. No quiso guitarra, batería o micrófono, le alcanzó con que otros talentosos vestidos igual que él, le acerquen una pelota naranja. Con eso brilló e hizo delirar a un millar de Cuervos.
La noche empezó fría para Tucker, que con seis puntos en veinte
minutos no hacía presagiar lo que vendría después del entretiempo.
Como si hubiese tomado impulso, como si de elegir el momento más
bravo de la serie para aparecer, fuera lo que esperaba. El
extravagante escolta de treinta años volvió del vestuario hecho un
fuego, y no hubo quien lo apague.
Metió cuarenta puntos para completar la sensacional cifra de
cuarenta y seis unidades, aportó en defensa -tuvo que despertar
después de un tirón de orejas de Marcos Mata-, bailó y fue
determinante para poner la serie 2 a 1, cuando pintaba realmente
complicada. El desglose es estremecedor: 8 de 12 en dobles, 6 de 13
en tiros de tres y 12 de 13 en libres.
San Lorenzo volvió a vivir de la mano de su rockstar, Dar Tucker, quien sin que nadie lo anuncie, brindó un recital en el Templo del Rock que irá a los libros de historia basquetbolística.
🎥⛹️♂️ La máxima de lo que va de La Liga 17/18 la hizo esta noche @airdar.
¿Cómo? 8/12 en T2, 6/13 en T3y 12/13 T1.
. pic.twitter.com/Bf6LKhp8B5— Falta Tecnica 1K (@falta_tecnica) 24 de mayo de 2018


