Después del 13 de agosto del 2014, los hinchas de San Lorenzo creyeron que ya no había más copas que se le pudieran hacer las difíciles al Matador. Se olvidaron de una, la Copa Argentina. En seis ediciones de la era moderna, el Ciclón no pudo hacerse con ninguna, y fue en la copa del 2013 donde rozó la gloria, cuando a pesar de la peregrinación de 20.000 fieles a Catamarca, cayó 3 a 0 con Arsenal.
Los estrenos para San Lorenzo nunca fueron del todo fáciles, y aunque algunos tengan marcadores abultados, le trajeron dolores de cabeza al equipo de Boedo. En la edición 2012, debutó con triunfo 2 a 1 sobre Villa Dálmine en la mismísima Catamarca, reviritendo una desventaja del equipo de Campana. En 2013, será recordada por siempre como la presentación en sociedad del inmenso Sebastián Torrico; San Lorenzo -en cancha de Platense- venció por penales a Morón, luego de empatar 0 a 0. El héroe fue el “Condor”.
De ahi para esta parte, los primeros partidos fueron más
accesibles: en la 2014, un sólido 2 a 0 frente Almirante
Brown en San Luis, mientras que en la 2015 y 2016 se midió
con equipos del interior; 3 a 0 contra Viale de Entre Ríos
en Formosa, y 3 a 1 sobre Unión de Sunchales en Salta -el
día que debutó Diego Aguirre como DT-, respectivamente.
En la pasada campaña, Cipoletti se la puso difícil en la cancha de
Lanús; el Ciclón comenzó perdiendo y Nicolás Reniero empató las
acciones. Luego Nicolás Navarro se hizo figura y los de
Boedo avanzaron por penales.
100% de eficacia para San Lorenzo en el primer paso, marca que intentará estirar esta noche cuando en cancha de Arsenal se enfrente a Racing de Córdoba. Todos esperan que esta edición se rompa el maleficio y la Copa Argentina termine en las vitrinas de Boedo.


