El tucumano que llenò a Boedo de fútbol

Entre 1951 y 55 jugò en San Lorenzo un centrodelantero exquisito, que procedente de Newells dejó en su paso por el Ciclòn un legado de toques y goles de categoría. Su nombre Juan Armando Benavìdez. El “doctor” fue ídolo en todos los clubes donde jugò. Un crack de leyenda.

Benavìdez nació el 27 de septiembre de 1927 en la ciudad e Tafì Viejo en Tucumàn. Allì se iniciò en el club local, para luego pasar de juvenil a Atlètico Tucumàn, con el que ganó varios títulos entre 1942 y 46. Su desempeño llamò la atención de Estudiantes de La Plata, donde jugò sin embargo muy poco, pasando después a Newells. Allì mostrò todas sus virtudes entre 1947 y 50, incluyendo una gira exitosa con la lepra por el viejo continente.

San Lorenzo que no había podido suplir la ausencia de Renè Pontoni (alejando en 1949 al fútbol colombiano) confiò en su talento y pagò 300 mil pesos de la época por su transferencia. El tucumano comenzó a pagar su pase desde el dìa de su debut en cancha de Quilmes, cuando convirtió el primer gol de la victoria por 2 a 1 en la fecha inicial.

Los goles del tucumano fueron un elixir para el público sanlorencista, que festejò que se consagre como el máximo artillero del campeonato argentino de 1953 con 22 goles (honor compartido junto a Juan Josè Pizzuti). A pesar de que algunos detractores lo denostaban por su físico retacòn o por cierta pachorra, eran mayores los hinchas que apreciaban su calidad en cancha.

Osvaldo Alvarez de la peña cuervos de Madrid, recuerda una tarde siendo niño cuando a la salida de la calle Inclàn una turba de hinchas trajeados esperaron la salida del “doctor” y al grito de guerra de Benavìdez lo llevaron en andas hasta la Avenida Garay. El crack tucumano la había “descocido” como siempre.

Promediando la temporada del 55 se alejò para actuar en el Atlètico de Madrid, pero su prueba resultò fallida y retorno al club hasta el final del año. Tras una gira del Ciclòn por el viejo continente y tras convertir 68 goles con la azulgrana, en el 56 pasò al Espanyol de Barcelona, donde sus éxitos continuaron, jugando luego en el Granada y el Màlaga. El tucumano se radicò hasta su muerte en España pero en Boedo su legado de talento es eterno.

 

Leandro D´Ambrosio

@LeanDAmbros

Periodista egresado del Círculo de Periodista Deportivos. Es investigador de la historia azulgrana. Ha trabajado en distintos medios radiales, gráficos y webs vinculados a San Lorenzo. Autor del Libro de Oro de San Lorenzo (Editorial Perfil, 2013), un completo repaso por todos los partidos jugados por el Ciclón.

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