Autocrítica cero

El entrenador de San Lorenzo dio una conferencia de prensa luego del partido que no cayó bien. En sus palabras el entrenador no reconoce errores.

Más peligroso que equivocarse es no darse cuenta. Porque si uno admite su error, tiene una gran posibilidad de revisarlo y revertirlo. El gran problema pasa cuando no se es capaz de mirar para adentro y entender las falencias propias. En la última conferencia, el entrenador de San Lorenzo saca las mismas conclusiones que se pueden sacar en la tribuna y remata: “Necesitamos jerarquía para marcar la diferencia”.

¿Es real la falta de jerarquía? Por supuesto. El plantel de San Lorenzo está muy por debajo de los otros cuatro equipos importantes del país, y no está a la altura de las exigencias del club. La lógica aplica para la pelea mano a mano con Boca, River, Independiente o Racing. Lo llamativo es que esta declaración se da luego de un partido ante Argentinos Juniors, equipo en el que Franco Moyano es el volante central titular. Si este jugador (el cual pertenece a San Lorenzo) es el 5 del “Bicho”, es justamente porque Jorge Almirón entendió que no lo necesitaba. Entonces, ¿Cómo se puede justificar con “falta de material” una derrota contra alguien que se abastece de lo que uno desecha?

Sucede que en sí, la frase es cierta. San Lorenzo necesita jerarquía para marcar la diferencia, pero el pedido expreso de la gente en la cancha es claro. No se trata de “marcar la diferencia”. Se trata de ver alguna mejora, de ganar partidos ganables y de superar a los equipos menores. Almirón no ganó de local en el torneo doméstico, y desde que llegó ganó un solo partido en la misma competición. Empató cero a cero tres clásicos y su equipo hizo un papelón en la Bombonera. No pudo ganarle a equipos como Colón, Newell’s, San Martín de Tucumán o Belgrano. En estos términos, la jerarquía no es excusa. De hecho, al igual que Argentinos Juniors, Belgrano se reforzó con Gabriel Gudiño y Colón con Gabriel Esparza.

Es cierto que los resultados en la Copa Libertadores aparecen como un oasis en el desierto, y es rescatable, pero lamentablemente no alcanza. Hay quienes le soltaron la mano al entrenador y quienes se niegan a creer que Almirón sea esto que vemos cada fin de semana. Lo cierto es que ya van 23 partidos y el DT todavía no demuestra un equipo a la altura. ¿Podrá revertir esta situación?

Facundo Osés

@FacundoOses

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