75 años del debut de René Pontoni

Un día como hoy, René Pontoni debutaría con la camiseta de San Lorenzo y comenzaría esta gran historia de amor. Repasá la vida del ídolo del Papa Francisco.

Pontoni, cuando fue tapa del Gráfico

Pontoni, cuando fue tapa del Gráfico

 

“El centrodelantero más armonioso, fino, sutil y brillante de toda la historia del fútbol nacional” se podía llegar a leer en las páginas del gráfico. René Pontoni era toda una sensación en el fútbol argentino. Nació el 18 de marzo de 1920 en la Ciudad de Santa Fe y vivió su infancia frente a la cancha de Unión. Por razones del destino, el goleador no jugó en el Tatengue sino en su clásico del momento, Gimansia y Esgrima de Santa Fe.

Su nivel era descollante, y a una cortísima edad pasó al seleccionado provincial. Pontonio no era el modelo de deportista que imaginamos. Era pesado, y su contextura física lo hacía reconocible desde la gradas hasta por el más miope. Rápidamente la leyenda del joven jugador santafecino se movilizó por la región y llegó a los ojos de Newell’s. Allí, debutó en 1942 con la cabeza rapada. El centrofoward había pasado por el Servicio Militar, y su físico “gordito” era cosa del pasado. En 1942 fue convocado a la Selección Argentina y jugó en el club de Rosario hasta fines de 1944.

En 1945 la vida de Pontoni cambiaría para siempre. San Lorenzo necesitaba un delantero para completar un equipo de estrellas y encabezó una operación récord para la época: $100.000 para Newell’s a cambio de su delantero estrella. Para la época, una barbaridad.

Lo que posiblemente René no esparaba, era que en San Lorenzo iba a encontrar grandes socios y amigos. El San Lorenzo de 1946 revolucionaría el fútbol, no solo de argentina, sino que también tendría su influencia europea. Cualquier fanático del fútbol tiene el cantito incorporado: Farro, Pontoni, Martino. El "Terceto de Oro", que se completaba con Ibmelloni y Silva, dejó una huella en la historia del San Lorenzo.

“Anduvimos bien... La del 46 fue una buena época mía. Farrito saliendo de atrás y Martino y yo adelante. Lo más destacado de todo es que se tocaba la pelota con velocidad. Era la entrega cortita pero veloz, casi de primera, sobre todo cuando ya pasábamos los tres cuartos de cancha. Hago una comparación: La Máquina de River fue lo mejor que vi como fútbol puro, pero con un toque de pelota más pausado, o con los pelotazos que ponía Adolfo (Pedernera) con la mano... En cambio nosotros, aunque la tocábamos más corta, le imprimíamos más velocidad, más sorpresa. Esa era nuestra clave, matábamos”, definió alguna vez René, el más atorrante de los tres, en una publicación del Gráfico.

Quienes los vieron, aseguran que entre los tres jugaban de memoria. “René Pontoni era completo. Exquisitez y potencia. Calidad y eficacia. Movía los hilos del ataque como un titiritero. Armando Farro era la hormiguita laboriosa. Pero también llegaba y la metía. Rinaldo Martino era el gol envuelto en papel de seda, adornado con moñitos, todos del mismo color como decía el tango”, comentaba el reconocido periodista deportivo Julio César Pasquato, más conocido como Juvenal, en una entrevista de fantasía con el Viejo Gasómetro para el Gráfico.

San Lorenzo salió campeón del torneo convirtiendo 90 goles en 30 partidos. El Ciclón arrasaba con todo y con todos, y la sensación era ese trio mágico del ataque. Como premio por el campeonato, los azulgranas se fueron de gira por España y Portugal, y la leyenda atravesó las fronteras.

San Lorenzo convirtió 41 goles en 8 partidos. Entre ellos, superó a la selección de España por 6 a 1. Se dice que el equipo llegó a tener la pelota por 15 minutos seguidos. Quienes estuvieron ese día en el estadio de Madrid, jamás pudieron olvidar a aquel San Lorenzo. De aquellos pases rápidos, se dice que nacieron los pensadores que luego le dieron forma a Masía del Barcelona. Rumores de los que es mejor creer que reventar.

Pontoni jugó hasta el 1948 y luego continuó su carrera en Colombia y siguió jugado en la Selección. Con la albiceleste consiguió dos Copa América y también jugó una gran cantidad de partidos. Luego de finalizar su carrera futbolística fue entrenador y terminó por poner una pizzería en el barrio de Belgrano. Allí sigue, La Guitarrita, trabajada por la familia Pontoni.

Mundo Azulgrana

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Sitio web y programa de radio dedicado al Club Atlético San Lorenzo de Almagro

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