A 32 años de un triunfo memorable del Ciclón

Un 23 de junio de 1988 San Lorenzo derrotó a Racing en su estadio por 2 a 0 con goles de Ortega Sanchez y Ruben Romano, en la primera final de la liguilla clasificatoria a la Copa Libertadores. Fue uno de los partidos más brillantes jugados por el Ciclón en su historia en el “cilindro” de Avellaneda, con el atenuante de haber jugado sin delanteros.

San Lorenzo había finalizado segundo en el torneo 87/88 detrás de Newells, en una campaña destacada del equipo dirigido por el “Bambino” Veira, que contaba con puntales como Chilavert, Malvárez, Giunta, Siviski o Perazzo. Con ese envión ganador el Ciclón afrontó la liguilla en busca de regresar a la copa Libertadores luego de 15 años.

En primer lugar San Lorenzo eliminó al sorprendente Deportivo Mandiyú de Corrientes (campeón del Nacional B 87/88), con el que empató los 2 partidos en un gol, pero avanzando con susto por la ventaja deportiva sobre un equipo recién ascendido. En semifinales cayó luego Vélez, al que se ganó en su estadio por 1 a 0 (Ortega Sánchez), empatando en la revacha sin goles.

San Lorenzo clasificó a la final y para jugar dicho partido, el “Bambino” Veira debió armar una ingeniería  especial debido a las numerosas bajas en ofensiva. Por lesiones y suspensiones el “Ciclon” afronto las finales sin los delanteros Tedini, Perazzo, Ahmed y Eduardo Hernández. Ante tal problema Veira armó un equipo poblado de volantes, dejando bien de punta al “ruso” Siviski y el “Beto” Ortega Sánchez.

La noche de la primera final San Lorenzo formo con Chilavert, Malvárez, Marchi, Omar Jorge y Riquelme; A. Bernuncio, Giunta, Madelón (Zandoná), Ruben Romano, Siviski (Moner) y Ortega Sánchez. El partido salió a la perfección, quitándole la pelota durante toda la primera etapa a Racing. A los 21m un pase en profundidad dejó solo a Ortega Sánchez ante el último hombre académico, a quien gambeteó para picársela con clase a Fillol.

Faltaba solo un minuto para terminar la primera etapa, cuando un rechazo defensivo de Racing cayó en la medialuna del área, donde de aire y con zurda el talentoso Rubén Romano la empalmó para anotar el 2 a 0. Cumplida la tarea San Lorenzo cuidó la ventaja en la segunda etapa, con un Chilavert imbatible que dejó sin chances los ataques blanquicelestes.

Tres días después San Lorenzo perdió el partido de vuelta por 1 a 0, pero por la ventaja conseguida en el partido de ida en una brillante actuación, clasificó merecidamente a la Libertadores 88. Fue un gran festejo en tiempos de vacas flacas de títulos pero de triunfos vibrantes del corazón azulgrana.

Leandro D´Ambrosio

@LeanDAmbros

Periodista egresado del Círculo de Periodista Deportivos. Es investigador de la historia azulgrana. Ha trabajado en distintos medios radiales, gráficos y webs vinculados a San Lorenzo. Autor del Libro de Oro de San Lorenzo (Editorial Perfil, 2013), un completo repaso por todos los partidos jugados por el Ciclón.

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