"A veces los tiempos del Club, no son los tiempos de los jugadores"

Walter Kannemann repasó su carrera en San Lorenzo. Entre las anécdotas, recordó el partido ante Real Madrid y la final contra Vélez, donde “quería jugar. Me corté el brazo, me salía bastante sangre y Pizzi me quería sacar. Yo le dije “tranquilo que ni amarilla me van a sacar”. A los 5 minutos estaba amonestado”.

Walter Kannemann en Mundo Azulgrana TV recordando la final del Mundo contra Real Madrid.

Walter Kannemann en Mundo Azulgrana TV recordando la final del Mundo contra Real Madrid.

“El partido con San Juan para mí vale como un título más. Ahí tenés mucho que perder. Nunca se sentí tanto la presión; si perdías, perdés un montón de cosas. Todo lo que pasó después de la promoción fue para disfrutar", reveló Walter Kannemann en diálogo con Mundo Azulgrana Tv (@Fwtv), en un repaso de su carrera cuerva.

Desde Porto Alegre, el defensor no pudo elegir entre el momento más importante de su etapa ya que “Mi gol contra San Juan fue clave, pero hablábamos del descenso. A uno le quedan varias cosas, logramos objetivos muy rápidos y el club tiene una linda historia. Gracias a Dios es un Club que tiene varios títulos, que consiguió la ansiada Libertadores. Poder ayudar al Club y ser valorado, habla bien de los hinchas y el amor que tienen por el Club".

A ocho años de la victoria en la promoción, recordó: "Si nos hubiésemos ido a la B, no sé qué sería de la historia de San Lorenzo . Seguro hubiera vuelto, porque la hinchada hace la diferencia. En vez de putearnos, nos alentó hasta el último minuto y nos ayudó mucho. En los peores momentos la gente estuvo y eso nos ayudó. Más allá de la unión del grupo o lo que hayan hecho los dirigentes. Todo el mundo tiraba para el mismo lado. Por eso logramos salvarnos en el 2012".

 

Poco tiempo después, el plantel logró obtener el torneo Inicial 2013, donde “En la previa del partido con Vélez en 2013 pasaron un video motivacional. No me di cuenta, le pegué a una puerta que tenía un vidrio, se rompió y me corté la mano. Me acuerdo que Ortigoza me puteaba y el Dt me quería sacar. Quería jugar. Me corté el brazo, me salía bastante sangre y Pizzi me quería sacar. Yo le dije “tranquilo que ni amarilla me van a sacar”. A los 5 minutos estaba amonestado. Hoy me acuerdo y me río".

Y como si fuera poco, un año después, llegó la tan ansiada Libertadores donde “Había un grupo humano bárbaro. El Patón era callado pero sabía llegarte. Mauro Matos, el “Colo” Cetto, Pipi, teníamos un equipazo y se pudo lograr. Fue el sueño hecho realidad”.

Sin embargo, la frutilla del postre fue jugar la Final del Mundo contra el poderoso Real Madrid: “No era el resultado que queríamos, pero enfrentamos a un equipo que después ganó 4 Champions de 5. El Real Madrid juega muy bien. Tratamos de molestarlos, de hacerle sentir el roce. Pero cada campeonato, cada liga, tiene sus propias mañas. Traté de dar el máximo, molestarlo a Cristiano y creo que un poco se enojó”.

Volviendo al inicio de su carrera, Walter remarcó que no fue tan sencillo como se pareció: “Estaba en la reserva con Guglielminpietro y tuve una buena experiencia. Me tocó debutar en 2010 contra Colón y después pasaron casi 2 años hasta que volví a jugar. Fueron dos años difíciles. El cholo Simeone exigía mucho y entrenaba muy bien. Hacia afuera tenía una imagen de tipo duro, pero sabía acercarse al jugador y darle confianza. Me sirvió para hacerme más fuerte. El problema fue que pasé de debutar en primera a ser ser suplente en cuarta división. Pensé en dejar, me quería ir. No aguantaba más. Mi familia, mi representante y el Gallego González me ayudaron bastante. Después, en el 2012 con Caruso Lombardi volví y no salí más”.

Finalmente, respecto a su salida, confesó: “No tuve una buena despedida de San Lorenzo. Uno cuando es joven piensa en el futuro y en lo que está por venir. Mi salida no fue de la más linda y hermosas del mundo futbolístico. Yo me fui después de pelear un descenso, salir campeón del campeonato, de la Libertadores y haberla peleado tanto en inferiores. Era momento de saltar a otra etapa. Son momentos, situaciones y hay muchas cosas atrás. Lo importante es siempre buscar lo mejor para el Club. Si hay respeto mutuo se encuentran buenas opciones. A veces no es necesario llegar hasta el final o a último momento. Soy muy feliz por lo que viví en San Lorenzo. Lo sigo queriendo. Viví 15 años ahí. A veces los tiempos del Club, no son los tiempos de los jugadores y viceversa. Siempre le deseo lo mejor y desde donde esté uno hace fuerza. Estoy agradecido al hincha porque desde que entré me han ayudado. Veremos en el futuro qué pasa, siempre voy a tener un cariño especial por San Lorenzo porque estuve muchos años ahí".

Cristian Pagliaro

@CrisPagliaro

Periodista Deportivo

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