Dos años sin Buttice, el súper arquero

Batman se fue el 3 de agosto de 2018, un día antes de cumplirse 50 años del Metropolitano del 68, título en el que fue clave para mantener el invicto. Una leyenda azulgrana.

Buttice jugó cinco temporadas en el Ciclón y luego emigró a Brasil. Foto: El Gráfico

Buttice jugó cinco temporadas en el Ciclón y luego emigró a Brasil. Foto: El Gráfico

Él quería estudiar y convertirse en un gran médico. Pero su destino estaba marcado. Su físico lo fue llevando para el lado del deporte. Sus condiciones le mostraron el camino hacia el arco. Y el fútbol lo unió a San Lorenzo, donde es leyenda. De Carlos Buttice se trata, el superhéroe sin capa y con guantes que se fue hace dos años, a sus 75, aunque siempre será recordado por Boedo.

Más allá de jugar en varios equipos, incluso de iniciar su carrera en Huracán, su mejor etapa fue con el traje azulgrana puesto. Blindó la valla del Ciclón en el Torneo Metropolitano de 1968 para que aquel equipo apodado Los Matadores se convirtiera en el primer campeón invicto de la Argentina. En ese campeonato atajó 22 encuentros y recibió apenas 10 goles. Este martes se cumplirán 52 años de aquella gesta.

Las paradojas de la vida hicieron que la fecha de su adiós haya sido el 3 de agosto de 2018, un día antes de cumplirse el medio centenar de ese memorable título conseguido por un plantel que contaba con figuras de la talla de José Albrecht, Oscar Calics, Sergio Villar, Victorio Cocco, Roberto Telch, Alberto Rendo, Rodolgo Fischer, Carlos Veglio, Miguel Tojo, Héctor Veira, entre otros.

Fueron cinco las temporadas que estuvo en San Lorenzo, entre 1966 hasta 1970. Disputó 183 partidos oficiales. El periodista Osvaldo Ardizzone lo apodó Batman, por su gran porte y su agilidad bajo los tres palos.

Su historia con los guantes comenzó tarde. Por su físico, siempre realizó actividades deportivas: natación, básquet, rugby. De chiquito practicaba cuanto deporte se le cruzara por su camino, hasta destrezas en barras. Era todo un atleta. Casi por casualidad descubrió que le gustaba atajar: en un partido con sus compañeros del colegio pupilo, el nacional San Martín de Salto Argentino, Carlos debió abandonar su puesto de wing derecho para ir al arco por la lesión de un amigo y fue la figura.

De todos modos, su incursión en el fútbol profesional se dio un poco más tarde mientras estudiaba en la Universidad de La Plata y seguía jugando de modo amateur. Alguien de Los Andes lo descubrió en un picado en la quinta de su familia, en Lomas de Zamora, y lo sumó al equipo en la Primera B. De ahí saltó al Globo de Parque de los Patricios, donde debutó en la máxima categoría. Al tiempo se cruzó de vereda para ser el arquero de San Lorenzo.

América de Río de Janeiro, Esporte Clube Bahía y Corinthians fueron sus clubes en Brasil, donde enfrentó al mismísimo Pelé en 15 oportunidades. El dato es que O Rei nunca pudo marcarle un tanto. Sí, el tremendo delantero e incansable goleador jamás logró batir al Batman del arco. Atlanta, Gimnasia y Esgrima La Plata, Unión Española de Chile, Banfield, Colón de Santa Fe y Peñarol de Mar del Plata, donde se retiró en 1985, son los otros equipos en los que actuó en su extensa carrera, que también incluyó cuatro presentaciones con el buzo de la Selección de Argentina entre 1967 y 1968.

Buttice nunca dejó de volar. Aun pasado los 40 se destacaba en la Selección Senior, donde fue campeón del Mundial de Veteranos al vencer a al Brasil de Rivelino por 1 a 0 en la final. Después atendió un hotel de su padre en Ushuaia y tuvo un puesto en la Secretaría de Deportes del Senado. Y fue uno de los impulsores de la Casa Mutual de Exfutbolistas, emprendimiento para ayudar social y económicamente a jugadores retirados.

Un superhéroe hasta afuera de la cancha. Ese fue Carlos Buttice, uno de los arqueros que estará eternamente grabado en la historia de San Lorenzo y del fútbol. Su señal en el cielo estará siempre prendida.

Nahuel Lanzillotta

@LanzillottaOk

Periodista. Deportes. Clarín.

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