El refuerzo de las Santitas para el 2021

En el día de las futbolistas y mientras se define el regreso a los entrenamientos para el fútbol femenino, San Lorenzo tendrá una nueva incorporación en el plantel. En Mundo Azulgrana te contamos cómo fue la llegada de la mediocampista a partir de un pedido de cumpleaños.

Florencia Rodríguez y Florencia Aquino, respectivamente.

Florencia Rodríguez y Florencia Aquino, respectivamente.

Sin un torneo en el horizonte, el plantel femenino de San Lorenzo dejó salir algunas de sus futbolistas, en busca de continuidad o por un desafío mayor, como el caso de Vanina Correa a Europa. En el plantel, Matías Giugno ya cuenta con un refuerzo, que es Naila Imbachi, centrocampista y capitana del seleccionado colombiano.

En la pretemporada de verano, el Ciclón incorporó a Florencia Rodríguez a prueba con el plantel, quién llegó gracias a un pedido de cumpleaños: “Cumplí los años el 6 de enero, recibí un saludo de mi amiga y ex compañera María Boloquy, que tuvo un paso por San Lorenzo. Como regalo, le pedí que me consiga una prueba. Al día siguiente me avisó que lo consiguió y Marcelo Luna se comunicó conmigo. El 20 de enero fui a Ciudad Deportiva, entrené tres días y a los profes les interesé. Me llevaron a la pretemporada a Cipolleti con las chicas, fue muy duro, no estaba acostumbrada a realizar esos tipos de trabajos, nunca había recibido tanta exigencia. Pero era mi sueño estar ahí, no me podía dar por vencida”, explicó en diálogo con Mundo Azulgrana.

Y los deseos, a veces, están para cumplirse: “Al finalizar la pretemporada, Mati (Giugno) habló conmigo y me dijo que me quería que me quedara, que fuera parte del plantel. No iba a poder ser fichada hasta junio, porque el libro de pases estaba cerrado, pero sí me tenía que quedar a entrenar con el equipo para estar al 100% cuando se me dé la oportunidad de jugar. Lo único que sentí en ese momento, fue una enorme alegría”, expresó la joven de 20 años.

“Soy de Pascanas, pueblito muy chiquito al sur de Córdoba. Desde muy chiquita manifestaba que me encantaba jugar al fútbol. Siempre recibía como regalo una pelota. En frente de mi casa con mi papá jugábamos a ver quién le pegaba más al travesaño o los domingos después de comer con mi familia hacíamos un picadito en el patio. Hice muchos deportes: patín, hockey, vóley, entre otros, pero me quedé con el que más me apasiona, ¡el fútbol!”, enfatizó.

En 2016, la mediocampista dio sus primeros inicios profesionales en la liga de Río Cuarto; integró el plantel de Universidad Blanco y al siguiente año pasó a Estudiantes de Río Cuarto: “ese año pasé por una hermosa experiencia, algo que jamás imaginaba: fui seleccionada para integrar la preselección Argentina Sub 20. No tuve la suerte de jugar el sudamericano, pero esa experiencia no me la quita nadie. En el año 2018 retorné a Universidad Blanco, integré la Selección de la liga y fue otra linda experiencia sumada. En octubre de 2019, volví a tener la oportunidad de volver a la Selección Argentina Sub 20, la verdad que fue como tocar el cielo con las manos. No fui parte del plantel que disputó el sudamericano, pero solo el hecho de haber vestido esos colores 3 días ya es sueño cumplido”, contó Florencia.

Sin dudas, San Lorenzo, pionero en la profesionalización de los contratos, es un Club modelo para muchas jugadoras que buscan la jerarquía dentro del país: “Mi amiga siempre me hablaba bien del Club, que siempre la trataron bien, que no había diferencias, que era un gran grupo donde todas se llevaban genial. Yo vi que nos tratan como se debe, nos dan la misma ropa que a los chicos, tenemos una pensión, lo que muchos clubes no disponen, entrenamos en las mismas canchas que los de inferiores, tenemos una gran variedad de materiales”, describió.

 
 
 
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