Mariano Soso y un inicio de ciclo turbulento

El DT de San Lorenzo no debutó pero debió superar algunos inconvenientes desde que asumió en marzo. Todo un desafío para el rosarino que da sus primeros pasos en un grande.

Mariano Soso espera que vuelva el fútbol para debutar en el Ciclón.

Mariano Soso espera que vuelva el fútbol para debutar en el Ciclón.

Mariano Soso está viviendo el mayor desafío en su carrera. Dirigir a un equipo grande de la Argentina puede resultar el gran salto que busca para consolidarse entre la nueva camada de entrenadores que apuestan por un juego audaz con el arco de enfrente siempre como prioridad. Sin embargo, este inicio de ciclo en San Lorenzo no resultó ni cerca como había imaginado. Por el contrario, desde que asumió hasta hoy se le presentaron diversos escollos que no dependieron de él, pero que debió resolver para avanzar. El último es el conflicto que estalló con Ángel Romero –y de arrastre con su hermano, Oscar- a partir de la grave lesión de Andrés Herrera, pero ya gambeteó un par de piedras importantes antes.

A los dos días de su presentación se decretó el inicio de la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus, que puso a todo el país en jaque y sumergió al fútbol en un parate sin igual. Es cierto que esto afectó a todos los planteles del mismo modo, pero la situación de Soso acarreó la particularidad que en dos entrenamientos -lógicamente- no llegó a conocer a sus dirigidos y tuvo que ingeniárselas para tender un vínculo a la distancia.

Apeló a la tecnología para hacerle llegar material audiovisual a los futbolistas para que ellos pudieran ir conociendo su idea. Y se las rebuscó con actividades que incluían lecturas, charlas TED y entrevistas para descifrar la personalidad de cada uno de sus muchachos a los que apenas les había visto la cara un par de veces. En comparación con otros técnicos tuvo una labor doble ya que este rosarino que cumplió los 39 años en el encierro empezó de cero con el plantel durante el aislamiento.

El retorno a los entrenamientos fue la noticia que todos ansiaban escuchar. Al fin Soso pudo trabajar en persona con el grupo. Pero nunca pudo tener al plantel entero. Los casos de Covid-19 empezaron a surgir, como ocurrió en otros equipos también. A esto se le sumó un malestar porque los Romero tardaron en volver de Paraguay. Y cuando lograron venir, el DT fue quien cayó contagiado del virus y debió volver a encerrarse en su casa.

Otra vez a trabajar a distancia, a manejarse por zoom con sus colaboradores, a charlar con los jugadores de modo telefónico… Pero así y todo cuentan que se las ingenió de nuevo para hacer sentir su presencia ante su falta. Pudo pasar la enfermedad sin síntomas (apenas unas líneas de fiebre el primer día) y cuando pegó la vuelta y todo se encaminaba nuevamente, al día siguiente de su retorno a la actividad la tensión se elevó en el Ciclón por la lesión de Herrera ante la dura patada de Ángel Romero.

El malestar en el vestuario contra los hermanos paraguayo se hizo sentir. Los Romero son las figuras del equipo, pero son un tema sensible en Boedo. Hay varias posturas y muchas voces externas salieron a echar más nafta al fuego. Sin siquiera jugar un partido oficial, a Soso se le presentó el primer gran episodio a resolver.

Tras el hecho, el sábado pasado reunió a todo el plantel antes de comenzar una nueva práctica y habló fuerte y claro. Sin referirse a la intención de Ángel, quien ya aclaró que no tuvo mala fe y no pretendió lastimar a su compañero a quien visitó junto a su hermano el lunes, sostuvo que estas cuestiones no pueden ocurrir y que si suceden deben tener alguna consecuencia. Por este motivo optó por apartar al delantero guaraní por una semana en principio a modo de reprimenda y también para evitar posibles nuevos roces mientras se aguarda que la espuma baje con el correr de las horas.

¿Será suficiente esto para apaciguar los ánimos? La respuesta aparecerá con el tiempo. Soso espera que sí. Es una cuestión a manejar con mucha cintura, pero sin demostrar temblor en su pulso porque puede marcar a fuego al grupo a futuro. Ahora se aguarda que la pelota empiece a rodar, al menos con partidos amistosos, para que el fútbol y el juego tomen protagonismo y este inicio de ciclo turbulento quede atrás.

Nahuel Lanzillotta

@LanzillottaOk

Periodista. Deportes. Clarín.

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