“Se jugaba por la gente más que por uno”

Más alá del paso del tiempo, "Los Camboyanos" continúan sorprendiendo con sus historias y vivencias en un San Lorenzo sumamente diferente. Desde el exterior, Ruben Omar Romano recordó su paso por el ciclón y confesó: “Me quedé con la espina de jugar la Libertadores 1988 con San Lorenzo”.

Los famosos “Camboyanos” conformaron tal vez uno de los planteles más recordados de la historia azulgrana, por su garra, tenacidad y talento para sobreponerse ante las adversidades.

Tan así, que permanentemente reviven pese al paso del tiempo aquellas epopeyas que marcaron una época de gloria para el club.

Desde México, Rubén Omar Romano, actual Director Técnico, quien supo vestir la camiseta azulgrana entre 1987 y 1988 y que realizó gran parte de su carrera en su país actual, recordó en “ Concepto Camboyano” con cariño su paso por Boedo.

“Yo llegue porque el Club América no me quería vender. Estaba cerca de cerrar todo con Toluca y ante la negativa, Bora Milutinović quien me quería nacionalizar para la selección mexicana, me llamó y no lo dudé. Venir a san Lorenzo era llegar a un grande, con un hincha espectacular y para mi significaba reencontrarme con la familia, a la que había dejado de muy joven cuando de Huracán me vendieron al fútbol mexicano”.

 

 
 
 
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HOY: RUBÉN ROMANO. CAMBOYANO POR SIEMPRE. De encuentros, reencuentros, compromiso y simpatías eternas... 💙❤💙⚽️🇰🇭

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“Bora era un tipo muy sencillo. Te sabia llegar y con un poder de convencimiento extraordinario”, relató Romano, quien confesó: “Nos sorprendió su salida. Nosotros estábamos esperándolo para comer un asado y nos enteramos que estaba rumbo al Aeropuerto. Fue otro golpe duro para el grupo pero la historia terminó mejor, porque cuando llegó el Veira, fue diferente. Nos dio una inyección anímica impresionante. Nunca corrí con un Dt como lo hice con el “bambino”. Era sorprendente el poder de convencimiento y motivación. Tanto él como el profe Weber, otro un adelantado. Pero tenían un gran cuerpo técnico también y a un fenómeno como el “Nano Arean”, otro tipo excelente”.

En medio de las deudas, un plantel lleno de necesidades y carencias respecto a sus pares, Romano reveló: “Se jugaba por la gente más que por uno. Uno sabia que las cosas no estaban bien pero salías a la cancha y explotaba, como no ibas a dejar todo”.

Sin estadio, con dificultares y muchas vences en desventaja respecto a los rivales, Aquel equipo logro el subcampeonato en 1988 y posteriormente se quedó con la Liguilla clasificatoria para la Copa Libertadores 1988, que lo tuvo como protagonista en la final: “Ese día jugamos sin delanteros, estaban lesionados y el DT me mandó a mí y a Ortega Sánchez de punta. El primer gol fue un golazo, porque Ortega corrió, empezó a apilar jugadores y definió muy bien. El mió fue lindo, pero el otro tuvo más calidad. Yo solo la agarre de volea con la pierna zurda y se clavó en el ángulo de Fillol. No sé si mi gol ante Racing quedó para la historia de San Lorenzo, pero para mí seguramente que sí. Fue uno de los goles o el gol más lindo de mi carrera por todo lo que veníamos viviendo”.

Pese a la derrota en Liniers durante el partido de vuelta, el equipo logró la coronación y la clasificación aunque Rubén remarcó: “Más allá de la liguilla, hay que destacar lo que hizo la gente. Como fue a Racing y como llenó en Vélez. Me quedé con la espina de jugar la Libertadores con San Lorenzo”.

Finalmente, con una extensa carrera como entrenador en el futbol mexicano y con algunas propuestas para el futuro cercano, confesó que “Seria un sueño para mí poder algún día dirigir a San Lorenzo. Estuve cerca de algunos equipos de Argentina pero San Lorenzo seria especial”, mientras que de paso, agregó: “Le estoy fuertemente agradecido al grupo de los camboyanos por cómo me recibieron y me hicieron sentir al llegar a San Lorenzo”.

 

Cristian Pagliaro

@CrisPagliaro

Periodista Deportivo

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