Peralta Bauer, de la canchita de Glew a perseguir sus sueños en Boedo

El delantero de 22 años, que llegó a los 9 a San Lorenzo, podría meterse entre los once para el debut. Conocé la historia de este jugador de la cantera que se ganó la consideración de mariano Soso.

Peralta Bauer podría ser titular el sábado. Foto: Juan Pelichia

Peralta Bauer podría ser titular el sábado. Foto: Juan Pelichia

Héctor Peralta Bauer lo intentó, pero no pudo. Se quedó cerquita de cumplir su sueño. Como nueve de área llegó hasta la Reserva de Los Andes y ahí se quedó. Al tiempo largó los botines y lo tuvo a Mariano, el primero de sus dos hijos (el otro es Agustín) que heredaron la pasión futbolera y también el mismo deseo: el de ser jugador de fútbol.

Mariano ya pudo dar ese paso que su papá no logró dar. El 4 de febrero de este año entró por Diego Rodríguez en el segundo tiempo del encuentro ante Newell’s y debutó en la Primera de San Lorenzo. Luego ingresó ante Aldosivi. En total lleva 55 minutos en la máxima categoría. Pero este sábado podría ser muy especial para él ya que Mariano Soso evalúa ponerlo desde el inicio para visitar a Argentinos Juniors en la primera fecha de la Copa de la Liga.

La única duda que se sostiene en el equipo es si juega Matías Palacios o si finalmente se confirma el ingreso de Mariano Peralta Bauer como probó en los ensayos del miércoles y jueves. Si ocurre los segundo, será el bautismo como titular de este atacante de 22 años oriundo de Glew que se crió en las Inferiores cuervas.

La canchita del club El Semillero de Glew fue la testigo de sus primeros goles. Con 4 años empezó a patear la pelota en ese escenario, siempre como delantero. Hasta que a los 9, el entrenador Pedro Salaberri lo llevó a una prueba a San Lorenzo y quedó. Su hermano, Agustín (dos años menor que él) también, pero él es marcador de punta.

Vestido de azul y rojo se fue forjando por la derecha del ataque, el lugar del campo en el que se siente más cómodo y en el que más jugó. También es la posición en la que lo utilizaría Soso ante el Bicho. En la Reserva su función fue más la de un hombre de área y allí se supo acoplar y lucir: en el último torneo hizo 10 tantos en 17 presentaciones.

De la mano de Diego Monarriz, Peralta Bauer empezó su camino en la máxima categoría. Y Soso lo tiene muy bien considerado. Sus actuaciones en los amistosos de preparación dejaron conformes al cuerpo técnico, que le destaca internamente su capacidad para moverse por todo el frente de ataque.

Ahora, este padre de un nene de dos años que tiene contrato hasta mitad de 2021 en Boedo, tiene la posibilidad de meterse entre los primeros once de San Lorenzo en el regreso del fútbol. El haber quemado todas las etapas de su formación lo prepararon para este momento, el que tanto esperaba desde que se conoció con el balón en aquella canchita de Glew.

Nahuel Lanzillotta

@LanzillottaOk

Periodista. Deportes. Clarín.

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