De repente, le llegó una gran chance de tirar un cambio de frente rotundo y ponerle un giro de 180 grados a su carrera. Mucho antes de lo que hubiera imaginado, es cierto. A Nicolás Fernández Mercau le propusieron de la noche a la mañana subirse a un avión sin escalas con destino a la Major League Soccer ya que, junto con Emanuel Maciel, iba a formar parte de la negociación para repatriar a Ignacio Piatti. Sin embargo, dijo que no, se quedó en San Lorenzo a pelearla y ahora tiene recompensa: fue titular y una de las figuras ante Patronato y Paolo Montero lo mantendrá en el equipo para jugar ante Platense.
Ya estaba todo arreglado. Él y Maciel viajarían de inmediato para sumarse al Montreal Impact como moneda de cambio para que pudieran liberar a Nacho, el viejo anhelo de Marcelo Tinelli. Maciel dio el sí y, de hecho, logró adaptarse y continuar allí su camino recibiendo elogios hasta de Thierry Henry. Pero Nicolás no estaba convencido. No se dejó seducir por las mieles de un sueldo en dólares y eligió quedarse en el lugar en el que hizo todas las inferiores. El pase de Piatti igualmente se hizo y Nico mantuvo las energías en trabajar para tener sus posibilidades en Primera.
Con 20 años, creyó que todavía no era el momento de ese paso gigante. Se quedó. Y estas horas son las más felices para este volante izquierdo que se adaptó al puesto de lateral por la misma banda. Es que al fin se le dio la oportunidad de volver a la titularidad. Fue en un momento complicado. Si San Lorenzo perdía se quedaba sin entrenador. La posición también era un desafío. Montero lo puso de carrilero en el 5-2-3 que diagramó y que terminó con una goleada para ahuyentar las malas vibras.
Nicolás Fernández Mercau fue de los puntos más altos del equipo. Por su sector aportó seguridad en la marca, algo que Bruno Pittón no estaba brindando. Pero también entregó despliegue en ataque, demostrando una gran velocidad, una de sus virtudes.
Nació apenas comenzaba el milenio, el 11/01/2000, en Capital Federal. Todas las inferiores las realizó en San Lorenzo hasta que a sus 18 años, cuando jugaba en la sexta división, fue promovido a entrenar con primera de la mano de Claudio Biaggio.
El Pampa ya lo había utilizado en Reserva en su posición natural, de volante por izquierda -aunque supo ser enganche-, y así siguió jugando hasta que Biaggio se fue. Diego Monarriz fue quien creyó que lo mejor para el jugador sería bajar su posición para jugar de lateral por izquierda con buena proyección al ataque. En los últimos años, el Nico se desempeñó también como mediapunta zurdo y se quedó con el puesto en Reserva.
El presente le sonríe. Hoy mira para atrás con la seguridad de saber que la decisión tomada en su momento fue la correcta. No desaprovechó su chance y por ahora seguirá de titular. Dependerá de él mantenerse y continuar demostrando su potencial.
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