San Lorenzo peleó de igual a igual, pero no pudo con River

Atomik

San Lorenzo peleó de igual a igual, pero no pudo con River

El Ciclón de Troglio sigue sin ganar en la Copa de la Liga Profesional: cayó por 1-0 en el Nuevo Gasómetro. El local demostró entrega, pero falló un penal y los de Núñez no perdonaron. ¡Mirá!

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Hubo aliento y hubo aplausos. No, San Lorenzo no ganó; perdió. Pero jugó el clásico como debía hacerlo: con coraje y valentía. Sin embargo, eso no le alcanzó. River le ganó 1-0 en un Nuevo Gasómetro fervoroso porque impuso su jerarquía. Los de Pedro Troglio echaron a perder un penal cuando todo estaba sin goles y lo pagó muy caro. Siguen sin festejos en la Copa de la Liga Profesional y se alejan cada vez más de los primeros puestos en la Zona A. Más allá de esta realidad, hubo otra postura y es un muy buen síntoma de cara al futuro.

Sin cambio con respecto al empate ante Argentinos Juniors de la fecha pasada, el Ciclón pisó el césped de su cancha dispuesto a mostrarle los dientes a un River que llegaba al Bajo Flores con la premisa de recuperar el nivel de 2021. Ordenado abajo y atento para armar el contragolpe, el local le cerraba los caminos a los de Núñez.

La rapidez de Nicolás Fernández Mercau, algún destello de Ricardo Centurión y la movilidad de Uvita Fernández eran las armas con las que contaban los azulgranas para desnivelar cuando le tocaba tener en su control la pelota. Sin embargo, más allá de algunas aproximaciones sin claridad, San Lorenzo no generó llegadas peligrosas. Del otro lado, la visita tuvo un par picantes.

Una buena asistencia de Enzo Fernández dejó mano a mano por la derecha a Braian Romero (entró a último momento en la formación por Julián Alvarez, mareado en el calentamiento previo), que definió cruzado y su tiro pegó en el palo. Romero tuvo otra clarita: un cabezazo de frente al arco que Sebastián Torrico tapó con una mano de forma espectacular.

Pero los locales no se entregaban. Centurión andaba encendido. Se escapó por la derecha, pero su centro atrás quedó corto. El peligro no cesó en el área de River. Uvita la recuperó y la pelota entró de nuevo al área. González Pírez puso el brazo y el árbitro Fernando Espinoza cobró el penal de modo correcto. Lo pidió Centurión, pero Uvita Fernández quiso patearlo él. El delantero no ejecutó bien y Franco Armani se lo atajó.

River respondió con otro ataque feroz: Enzo Fernández estrelló un tiro en el palo. En seguida, Torrico desactivó un avance de Esequiel Barco. De ese tiro de esquina llegó el gol del Millonario. Un ex San Lorenzo fue el encargado de anotar de cabeza, Paulo Díaz. esta vez Torri no llegó y tantos anuncios de River se convirtieron en el 1-0 a favor del visitante.

El desnivel de los de Gallardo fue justificado por un juego sólido y producción de situaciones de riesgo, además de individualidades que hacían la diferencia como Enzo Fernández y Barco. Así y todo, San Lorenzo entregó una versión mejorada a lo que venía mostrando en los primeros tiempos. La pena fue no haberse puesto en ventaja ante la pena máxima, situación inmejorable que no se puede dar el lujo de desperdiciar, mucho menos ante River.

El Ciclón siguió tras el descanso en la misma sintonía: yendo al frente, jugándolo como un clásico y tratando de emparejar la historia. Pero había una realidad a la vista, lo que la visita hacía en un par de toques, a San Lorenzo le costaba una decena. Igual, los de Troglio le disputaron y por momentos le robaron el poder del balón.

Troglio movió sus fichas y se la jugó al sacar a Francisco Flores para meter más delanteros. Nicolás Blandi volvió. Y Ezequiel Cerutti también ingresó. Cada contra de River olía a gol, pero los dueños de casa aguantaban con sus centrales firmes. Generar en el arco de enfrente era una tarea nada sencilla de lograr. La presencia de Blandi levantó expectativa y sus compañeros lo buscaron a través de centros imprecisos.

Adam Bareiro y Nahuel Barrios también ingresaron. Pero nada hizo posible poner los pies adentro del área de Armani para aspirar a la igualdad. Hasta que en la última pelota parada a favor, ya en tiempo de descuento, San Lorenzo lo empató con Zapata, pero Espinoza cobró una infracción polémica de Blandi sobre Armani.

El esfuerzo no fue suficiante. La diferencia de jerarquía definió el resultado, aunque el elenco de Boedo cambió su imagen.

Por @LanzillottaOk