“El lujo es vulgaridad, dijo y me conquistó”, la frase que inmortalizó la voz tan particular del Indio Solari ya es una de las banderas del rock nacional y le cae al dedillo a este San Lorenzo de Ruben Darío Insua que conoce sus limitaciones y, lejos del brillo de un juego lujoso, se apoya en la contundencia y la practicidad para ganar y sumar puntos.
No es casualidad que de los 13 triunfos que lleva el Ciclón desde que el Gallego se hizo cargo, nueve hayan sido por la mínima diferencia y de esos siete fueron por 1 a 0. Y con ese mismo resultado consiguió sus tres victorias en lo que va de este arranque de campeonato.
No le sobra nada al elenco de Boedo. Lo sabe. Y ahí está su mayor virtud: reconocer sus barreras y hacerse fuerte en lo que sí tiene con qué. Ese camino comenzó a transitar desde el semestre pasado y no se apartó en 2023. San Lorenzo sigue siendo un rival duro, laborioso, pragmático.
Trata de aprovechar las situaciones que logra crear y escudado en su aceitado 5-2-3 es muy difícil que lo vulneren. Parte del orden y desde ahí suelta a sus carrileros para que se asocien a los de arriba. Si la mete, se planta bien en el mediocampo. No desprecia la pelota, para nada; pero tampoco hace un culto de la posesión. No brinda un gran espectáculo y tampoco le importa darlo. Se concentra en ser resolutivo. Sacrificio y rocanrol.
Así se metió en la Copa Sudamericana que disputará este año. Y así quiere seguir para intentar ilusionarse con pelear un título, como pretende su entrenador.
De sus 13 victorias, solamente ganó por más de un gol en cuatro: 2-0 a Central Córdoba, 2-0 a Platense, 4-2 a Sarmiento y 3-0 a Aldosivi. Luego superó a Boca y a Racing por 2-1. Y por 1-0 se impuso sobre Argentinos, Huracán, Vélez, Gimnasia, Arsenal, Godoy Cruz y Sarmiento.
El Gallego ya lleva siete triunfos en sus últimos ocho partidos. No es vistoso. Podría y debería jugar mejor. Sí. Pero quién se atreverá a objetar algo si por ahora con eso le alcanza para cosechar sonrisas y alimentarse de puntos y de confianza.
Con lo que tiene, el método Insua da resultados. Lejos de los lujos del fútbol champagne; más cerca del overol y de una entrega que viene siendo su motor.
Por @LanzillottaOk


