Hay un jugador del plantel azulgrana que sabe muy bien que esa frase tan utilizada que dice “persevera y triunfarás” no es nada más que un lugar común que se aplica cuando se quiere motivar o incentivar a alguien. Jalil Elías nunca bajó los brazos, ni cuando escuchó que lo mejor para él era buscarse otro destino porque en San Lorenzo corría muy de atrás. Se quedó, la luchó y ahora todo ese esfuerzo se materializa en la cinta de capitán que lleva en su brazo.
Elías llegó a Boedo de la mano de Diego Dabove, proveniente de Godoy Cruz. Hizo mucha fuerza para que ese pase pudiera concretarse porque la negociación no fue nada sencilla y la dirigencia del cuadro mendocino se mantuvo rígida. Sin embargo, cuando Dabove se fue, este volante central nacido en Rosario y surgido en Newell’s quedó relegado.
Pedro Troglio le dijo que corría desde atrás en su consideración y le dio via libre para buscarse otro club. Pero Elías tomó la determinación de no emigrar, agachar la cabeza y dedicarse a trabajar en silencio para volver a ganarse un lugar.
El sacrificio empezó a tener recompensa ya que volvió a ser tenido en cuenta. Y aprovechó cada actuación. También le sacó jugo a las oportunidades que le dio Ruben Darío Insúa, aun cuando le tocó estar en un puesto que no le era nada cómodo.
Es que el Gallego lo usó mucho como carrilero derecho en el esquema 5-2-3 que implementa en su San Lorenzo. El mediocampista de 26 años, lejos de negarse, recogió el guante y aceptó el desafío del DT. Y le rindió. Ahora volvió a su posición natural donde se desempeña con mayor soltura.
Se volvió una pieza importante dentro, pero también afuera del equipo. En el vestuario sus palabras son escuchadas junto con las de Nicolás Blandi, el más experimentado del plantel actual, y Augusto Batalla. Por eso, el cuerpo técnico lo eligió como el nuevo capitán para el 2023 ante la venta de Federico Gattoni a Sevilla (se irá a mitad de año).
“Es un privilegio llevar la cinta de capitán de SL. Todos sabemos que es un club muy grande, de mucho prestigio. El trabajo, a la corta o a la larga, siempre paga”, expresó Elías luego del 1-0 ante Unión, partido en el que fue uno de los puntos más salientes en la tarde del sábado. “Ahora que llegué a este logro no me conformo con ser uno de los líderes del vestuario y quiero seguir por más. Quiero seguir aprendiendo. Quiero que mis compañeros sigan aprendiendo también”, completó el jugador que lleva en total 70 encuentros en el Ciclón, con dos goles.
El caso de Jalil Elías puede ser utilizado como un ejemplo claro de que vale la pena intentar algo cuando uno lo desea. Por más adverso que se vea el escenario, siempre habrá lugar para la batalla y la perseverancia.
En su caso, de estar casi excluido hace no mucho tiempo pasó a ganarse el brazalete que todos anhelan. El secreto no es otro que el trabajo y el compañerismo. Elías lo sabe bien.
Por @LanzillottaOk
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