Con el corazón en los pies, San Lorenzo afrontó el clásico con River que terminó empatado sin goles. El equipo de Ruben Darío Insua, que puso lo mejor, se entregó al ciento por ciento y le complicó la noche a los de Martín Demichelis, que nunca lograron doblegarlo, ni durante los últimos 20 minutos en los que tuvieron un hombre de más por la roja a Nahuel Barrios. Así, el Ciclón estiró su récord a 16 partidos y 1.490 minutos sin recibir goles en casa por el torneo local. Ahora a pensar en los playoffs de la Copa Sudamericana.
En un clima espectacular, a cancha llena, San Lorenzo salió a jugar con bravura, peleando cada pelota con gran intensidad y tratando de aprovechar la velocidad de Iván Leguizamón para lanzarse al espacio entre Enzo y Paulo Díaz.
Rápidamente recibió una muy mala noticia el local. Carlos Sánchez sintió un pinchazo en el isquiotibial izquierdo en una corrida a Esequiel Barco y debió abandonar el campo a los 10 minutos por Gastón Campi. Una baja sensible al inicio nomás y, sobre todo, para el cruce ante Independiente de Medellín.
La pelota pasó del lado de River muy pronto. De un lado al otro la movía el equipo de Núñez para intentar quebrar una atenta defensa azulgrana. El duelo estaba establecido e invitaba a un lindo desafío: chocaban la brava defensa inquebrantable del Ciclón contra la goleadora delantera millonaria, que llegó a este compromiso con 38 encuentros marcando de modo consecutivo.
Cada vez que podía, San Lorenzo se mandaba. Apoyando en la enjundia de sus hombres, el elenco del Gallego generó un par de llegadas no tan claras, pero que le avisaban a la visita que no tenía las cosas bajo control, muy por el contrario. Sin muchas ideas, River se terminaba metiendo en el embudo propuesto por un San Lorenzo muy atento.
Franco Armani evitó la caída de su arco al comenzar el complemento al taparle un disparo a quemarropa a Braida. Los carrileros de los locales eran de lo mejor de la noche y se lanzaban al ataque para generar superioridad.
La respuesta del rival llegó por duplicado. Primero Batalla le sacó con la pierna una volea a Nacho Fernández en la más peligrosa de River. Y después Beltrán probó con un tiro cruzado que se fue desviado.
De pronto, el clásico se hizo de ida y vuelta. Y del lado azul y rojo el que lo tuvo fue Leguizamón aunque le pedó débil. Con el fútbol del Perrito Barrios como bandera, San Lorenzo era más y merecía más. Leguizamón volvió a perdéselo en un mano a mano inmejorable.
En el mejor momento del Ciclón, Barrios se fue bien expulsado por doble amarilla y dejó a los de Boedo con uno menos a falta de 20 minutos para el final. River, entonces, pasó a ser el dueño del balón, pero los tiempos los siguió marcando San Lorenzo, que con la roja al 10 perdió la ilusión de poder ganar y se dedicó a evitar la derrota.
EXPULSADO EL PERRITO BARRIOS 🟥
El diez de San Lorenzo le fue con todo a Nacho Fernández y se ganó la segunda amarilla. El Ciclón se queda con uno menos ante River.#LPFxTNTSports pic.twitter.com/Ic53cCHZu7
— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) July 9, 2023
Y para eso fue clave Batalla, que se mandó una atajada memorable ante Palavecino. El final fue bien caliente, con peleas e insultos de ambos lados. La impotencia de River puso nervioso a sus jugadores, que no supieron doblegar a San Lorenzo en toda la noche. Y el clásico terminó en cero.
Por @LanzillottaOk
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