Levantarse, dar pelea y seguir
San Lorenzo cayó ante Godoy Cruz y quedó afuera de la zona de Copa Libertadores, uno de los grandes objetivos del año. En busca de una remontada necesaria, Insua rearmará las piezas para volver a encontrar el funcionamiento.
Levantarse, dar pelea y seguir. De eso se trata. Y San Lorenzo lo conoce muy bien. Cuando las cosas no funcionan se necesita de un conductor que lleve tranquilidad y confianza, y eso está. El problema recae cuando esa fórmula deja de dar resultado.
El presente es difícil, y eso es imposible de negar. El Ciclón ganó tan solo uno de los nueve partidos de esta Copa de la Liga, empató seis y cayó tan solo dos veces, pero ambas con un preocupante juego.
Los niveles individuales son alarmantes. Figuras que hasta hace unos meses te ganaban partidos hoy hacen que los pierdas. Y la confianza que supo obtener este equipo se pierde cada fecha un poco más. Porque cuando las cosas no salen es fácil culpar, pero la tarea difícil es entender por qué eso que antes funcionó hoy ya no sirve más.
San Lorenzo entró en una meseta futbolística y los jugadores que más supieron sobresalir con la llegada de Ruben Darío Insua bajaron su nivel. Y eso era de esperar. Es muy difícil mantener un nivel superlativo en un fútbol donde nunca descansas.
Hoy las críticas son letales. Pero en un fútbol donde siempre fue blanco o negro, el Gallego sacó a relucir el color gris. (Mal)acostumbró al hincha. Desde su llegada el conjunto azulgrana logró consolidarse nuevamente como un equipo aguerrido, que da batalla y nunca te deja tirado. Y ese estilo de juego te hizo ganar más partidos de los que se esperaba y hasta ilusionarse con levantar nuevamente un título internacional.
Pero todo lo que sube tiene que bajar. Guste o no, la ley de gravedad aplica para todos los ámbitos. Y hoy San Lorenzo está en una caída de la que solo puede salir volviendo a creer que se tiene las armas suficientes para ganar la batalla.
El duro golpe de la eliminación en la Copa Sudamericana aún sigue repercutiendo. Desde ese partido, el equipo no logra volver a demostrar el nivel que supo tener los primeros meses de este 2023. Afuera de la zona de clasificación a la Copa Libertadores, solamente un partido ganado en esta Copa de la Liga y sin hacer buenas actuaciones en condición de local. Todas las fichas del dominó cayéndose por 90 minutos fatídicos.
Los rivales juegan y hacen su trabajo. Y si bien San Lorenzo nos hizo creer que era un equipo invencible, hasta el más fuerte de todos puede caer. Pero las armas están. Solo es rearmar esas fichas que antes hacían un engranaje perfecto para que de a poco pueda volver a funcionar.
Los objetivos ya no son los del pasado. Hoy lo que pasa abajo ya no importa y el foco está puesto en pelear arriba, donde siempre merece estar el club. Y no está lejos. Todavía está a tiempo de revertir todos los errores realizados y comenzar de cero. Porque la vida trata de reinvertarse constantemente, y el fútbol no queda excento de eso.
Levantarse, dar pelea y seguir. De eso se trata. Y San Lorenzo lo conoce muy bien.
Por: Julieta Natalutti

