La lluvia no paraba de caer en la gris mañana del Bajo Flores. La tristeza seguía instalada en el vestuario de San Lorenzo tras la elimnación del domingo ante Platense. Y para colmo, el plantel azulgrana recibió otro golpe: el adiós de Miguel Angel Russo.
Miguelo pasó a despedirse bajo el diluvio de este martes, tal como estaba previsto ante la confirmación de su salida (será el nuevo entrenador de Boca). Ahí, el técnico de 69 años tuvo palabras de agradecimiento para con el grupo que él consideró públicamente como uno de los mejores que tuvo a los largo de su carrera, por todo lo que les tocó atravesar en estos meses.
Hubo emoción. Pero la historia se terminó. Y, más allá de que los futbolistas también agradecieron al cuerpo técnico, que siempre apoyó los reclamos del plantel por los desplantes económicos de la dirigencia, a algunos no les gustó el manejo del DT en las últimas horas sobre su salida.
Pero eso ya es historia, aunque ahora resta la desvinculación formal de Russo del Ciclón, algo que no será tan sencillo, o al menos, no se la harán tan sencilla desde Boedo. Es que los directivos, piensan que Miguelo les mintió cuando les dijo que no estaba negociando con Juan Román Riquelme mientras vestía el buzo azulgrana, más allá de que públicamente no lo reconozcan.
Ahora todo está en manos de los abogados de ambas partes. San Lorenzo pretende un resarcimiento económico y por el momento se mantiene firme en esa postura. Le pide el equivalente a los seis meses que le quedaban de contrato. La negociación está en marcha y habrá que ver cuánto se estira. Mientras tanto, Russo prepara su inminente desembarco en Boca y en el Ciclón ya buscan otro técnico.
Por @LanzillottaOk


