La novela del mercado de pases recién está comenzando. La salida de Miguel Ángel Russo aún sigue repercutiendo en el mundo San Lorenzo, y los rumores de una posible partida de Malcom Braida a Boca incrementaron el malestar general.
Y es que en la noche del jueves el mundo del Ciclón se vio sacudido con la noticia de que el ex entrenador azulgrana había pedido que el extremo llegase a la Ribera, y Juan Román Riquelme había dado el visto bueno para ejecutar su cláusula valuada en 1.2 millones de dólares.
A pesar del plantel encontrarse en sus vacaciones hasta el 16 de junio, Braida hizo eco de los rumores y se plantó frente a esta información. Según pudo conocer Mundo Azulgrana, el ex Aldosivi pidió estrictamente no irse por su cláusula, sino que se de una negociación de club a club.
Esto significaría que a San Lorenzo podría ingresarle dinero extra por su venta, además de no romper el pacto de caballeros que existe en el fúbol argentino de no quitarle un jugador a otro equipo por la cláusula. Cabe recordar que los de Boedo no poseen el 100% del pase sino que el 70%. El restante pertenece al conjunto marplatense.
Con esta decisión de Braida, compromete a Boca a negociar con San Lorenzo en caso de quererlo y le deja la responsabilidad al club que lo estuvo albergando durante los últimos años para hacer una operación que le convenga económicamente.


