San Lorenzo y sus presidentes: la racha que preocupa en Boedo
Desde 2010 a la fecha, la conducción del club atravesó cambios bruscos y el 75 por ciento de los presidentes no completaron el mandato, dejando un mal antecedente en la política azulgrana.
El recorrido institucional de San Lorenzo en la última década y media muestra una constante que se mantiene hasta la actualidad: la dificultad de sus presidentes para terminar los períodos de gobierno. En el repaso de las últimas cuatro gestiones, sólo un dirigente logró completar su mandato en tiempo y forma.
El primero en quedar en el camino fue Carlos Abdo, quien había asumido en diciembre de 2010. Su ciclo se interrumpió en 2012, en medio de una crisis política y económica, tras la renuncia de su vicepresidente Carlos Datria y la dura lucha por la permanencia hasta zafar en la Promoción. Luego de una breve Comisión Directiva provisoria, se convocaron elecciones.
Ese mismo 2012, Matías Lammens, acompañado por Marcelo Tinelli, se impuso en los comicios para completar el mandato vacante. Un año más tarde volvió a ganar y repitió en 2016, convirtiéndose en el único presidente reciente en completar su ciclo, que finalizó en 2019.
La conducción siguiente fue encabezada por Marcelo Tinelli, quien asumió en diciembre de ese año. Sin embargo, en mayo de 2020 pidió licencia en plena pandemia y, un año después, oficializó su renuncia. En su reemplazo quedó el vicepresidente primero, Horacio Arreceygor, que ocupó el cargo hasta el fin del período.
En 2023, Marcelo Moretti resultó electo en nuevas elecciones, pero su gestión quedó trunca tras una acefalía en la Comisión Directiva que le impidió regresar a la presidencia luego de tomarse una licencia. Así, el Ciclón continúa con una racha de inestabilidad en su máxima conducción institucional, un tema que sigue marcando el presente político del club.

