Ladstatter: de River a la pensión de San Lorenzo

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Ladstatter: de River a la pensión de San Lorenzo

El juvenil delantero habló de su llegada al club y de su actualidad en San Lorenzo.

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Agustín Ladstatter habló en La Cicloneta y dejó varias frases que describen su presente en San Lorenzo, su recorrido en inferiores y el proceso personal que atravesó para llegar a Primera. El extremo de 19 años, una de las grandes apariciones de la pensión azulgrana, contó cómo vive este momento y reveló detalles de su llegada al club.

“Estoy disfrutando estar en la Primera de San Lorenzo. Me hace sentir bien tener en Primera compañeros con los cuales compartí muchas cosas en inferiores. Me siento cómodo cuando juego con ellos porque ya los conozco”, afirmó, destacando el vínculo que mantiene con varios juveniles que hoy también forman parte del plantel profesional.

Ladstatter también recordó su llegada a Boedo y explicó por qué se fue de River: “A San Lorenzo llegué a los 14 años desde River. De ahí me voy porque estuve 6 meses más o menos peleando para que me den el pase, no me lo querían dar y tampoco la pensión, cosa que sí hizo San Lorenzo”. Esa oportunidad marcó un antes y un después para el jugador, que encontró contención y un lugar donde desarrollarse.

Polifuncional en la banda, el juvenil contó cómo fue adaptándose a ambos perfiles: “Yo juego por los dos lados, por la derecha e izquierda. Con Ayude jugué mucho por derecha en Reserva, él es el que me empieza a poner todos los partidos ahí. Me gusta jugar por derecha y también por izquierda, sé que debo hacerlo por ambos lados”.

Sobre el complejo presente institucional del club, Ladstatter explicó que intenta mantenerse al margen: “Tranquilo vivo el presente de San Lorenzo, trato de abstraerme de todo eso. Aunque a veces se complica, los más grandes nos aconsejan bastante y tratan de encargarse de todo. Nos dejan a los chicos más tranquilos”.

Además, reveló uno de los momentos más difíciles que atravesó desde que llegó al club: “Me costó adaptarme en San Lorenzo, porque yo venía de San Juan. No tenía familia ni amigos acá. Estuve a punto de volverme. Le dije llorando a mi vieja ‘me voy’, pero me convencí de que era mi sueño y no podía abandonar. Tenía unos 14/15 años”.