Un viejo conocido de Boedo atraviesa días decisivos en el Brasileirao. Su equipo, Fortaleza, dirigido por Martín Palermo, pelea por mantener la categoría a cuatro fechas del final. Hoy se encuentra en zona de descenso junto a Santos, Juventude y Sport Recife, y necesita descontar apenas dos puntos para alcanzar a Vitória, el último que está logrando la permanencia.
Hasta hace unas fechas la situación parecía terminal: Fortaleza
estaba hundido, sin respuestas y cada vez más cerca de la Serie B.
Pero en medio de ese panorama apareció Adam Bareiro, para torcer el
rumbo reciente del equipo. Venía muy criticado desde su llegada,
discutido por el rendimiento y por la falta de gol, pero terminó
convirtiéndose en pieza clave del repunte.
Adam Bareiro, el delantero ex San Lorenzo, fue el autor de varios
de los goles que hoy mantienen viva la esperanza del club
nordestino. El cambio en la percepción fue rotundo: pasó de
resistido a querido, y cada vez más hinchas le piden perdón por las
críticas.
Con Palermo buscando un cierre heroico y Bareiro asumiendo un rol
decisivo, Fortaleza encara un sprint final donde cada punto puede
definir su futuro.


