San Lorenzo cerró este miércoles su actividad deportiva del año en un clima tan atípico como previsible. El plantel profesional realizó la última parte de los estudios físicos programados y, pese a que estaba estipulado que las vacaciones comenzaran recién el 5 de diciembre, los jugadores fueron licenciados un día antes.
La vuelta a las prácticas quedó fijada para el 27 de diciembre,
aunque el regreso podría darse con varias ausencias. Cuatro
futbolistas: Ezequiel Cerutti, Andrés Vombergar, Emanuel Cecchini y
Nery Domínguez, tienen contrato hasta el 31 de diciembre, por lo
que sus próximos entrenamientos podrían ser los últimos o
directamente podrían no presentarse si no hay avances en sus
situaciones contractuales.
A esto se suma que otros jugadores del plantel tienen chances
concretas de ser vendidos, mientras que varios futbolistas deberán
regresar de sus préstamos y esperar definiciones sobre su
continuidad. Todo en un panorama donde las decisiones deportivas
están prácticamente congeladas.
La pretemporada 2026, prevista para iniciar a fin de mes, todavía
no está garantizada: sin un rumbo claro en lo político e
institucional, y con la transición dirigencial sin cerrar, San
Lorenzo afronta un escenario lleno de interrogantes que condiciona
la planificación del próximo semestre.


