San Lorenzo sobrevivió en Santa Fe gracias a Gill
El Ciclón no jugó bien y por momentos fue superado por Unión. Pero el arquero azulgrana sostuvo el cero a cero en el marcador.
San Lorenzo no pudo dejar atrás el golpe del clásico y rescató un empate sin goles ante Unión en Santa Fe. En un primer tiempo cargado de situaciones increíbles y salvadas milagrosas, el equipo de Ayude sobrevivió gracias a Gill, que volvió a sostener al Ciclón en una noche de dudas y escasas respuestas ofensivas.
Fue el primer tiempo de los goles increíblemente errados. Hubo milagros en ambas áreas. No arrancaba la cosa en Santa Fe. San Lorenzo, con varios cambios como la aparición de Lorenzón en el fondo y los debuts de titulares de los refuerzos Gregorio Rodríguez y Mathías De Ritis, no podía llegar hasta el arco del Tatengue, que sí había podido hacer un par de acercamientos.
El palo lo salvó al Ciclón primero y después fueron las manos de Orlando Gill las que evitaron el primero de la calurosa noche del Litoral. Hasta que llegaron las jugadas insólitas. Nadie podía creer cómo se fueron al entretiempo sin goles.
Primero se lo perdió el visitante. Alexis Cuello se escapó, pero en el mano a mano se lució Matíoas Mansilla. El rebote le quedó servido de manera inmejorable a Nicolás Tripichio, que gambeteó al arquero y cuando tenía todo el arco para definir, pateó muy centrado y Maizón Rodríguez la sacó en la línea. Increíble.
El milagro luego sucedió en el área de Gill. Entre Herrera y Lorenzón salvaron a los de Boedo en la línea en dos oportunidades sobre el final. Cuando los locales ya se preparaban para gritar el primero, se tuvieron que tragar ese grito.
El vértigo de la primera etapa se pasó más del lado del local. Unión apretó más y por momentos acorraló al Ciclón en su arco. El arbitro Ariel Penel cobró un penal en contra de San Lorenzo por una supuesta mano que no existió, pero desde el VAR corrigieron el error.
Las manos de Gill siguieron siendo las claves del cero en la valla de los azulgranas. Ante una defensa que continúa entregando dudas en su retroceso, el arquero paraguayo fue la figura y sostuvo al equipo en el complemento.
Ayude apeló a los cambios para intentar lograr un efecto reacción de mitad de cancha hacia adelante. Pero lo cierto es que lejos estuvo de eso. No pateó al alco de Mansilla en toda la segunda parte San Lorenzo. El triunfo nunca estuvo cerca de los de Boedo. Pero si de Unión, que, más allá de las atajadas de Gill sufrió por la falta de puntería de sus delanteros.
No hubo recuperación inmediata post clásico. San Lorenzo no la pasó bien en Santa Fe, pero resistió y se trajó un punto en una cancha brava.

