
San Lorenzo llegaba al Parque de la Independencia con la única premisa de arruinarle el campeonato a Newell´s, para vengar algunos malos resultados de la década del 80 y comienzos de la del 90. También para darle la alegría a dos conocidos de la casa: Walter Ervitti y Sebastián Méndez.
Al comienzo del partido el Ciclón salió con todo. Iban siete minutos cuando Fabián Bordagaray se mete en el área y recibe una falta de Insaurralde, por la que Baldassi sanciona penal. Cristian González era el encargado de patear, quisiendo ser un héroe Canalla. Pero el remate, que le salió abajo y a la izquierda del arquero, fue adivinado por Peratta, quien lo tapó de manera brillante.
La atajada del ex arquero de Vélez hacía suponer que los dirigidos por Sensini levantarían las revoluciones e irían por más. Pero no fue así. Tan solo un minuto después del penal, otra vez Bordagaray es partícipe, quien la recibe por la izquierda, engancha y saca un remate que se cuela por encima de Peratta. Un golazo para silenciar a todo el Coloso del Parque. Dos minutos más tarde, Palermo convierte de penal y pone a Boca 1 a 0 sobre Banfield dejando a San Lorenzo, hasta el momento, como el verdugo de la tarde.
Promediando la primera parte, Newell´s se acercaba a Migliore con remates de media distancia. Vangioni y Formica se anotaron de esta manera, ambos sin poder llegar al empate. A los 42 minutos, Achucarro saca un remate de 30 metros que Migliore logra sacar por encima del travesaño. Al caer, el arquero golpea su cabeza con el césped y queda unos minutos conmocionado por el golpe.
La última del primer tiempo también fue para los rosarinos. Formica entra al área por derecha y saca un remate al primer palo que Migliore envía al corner.
La segunda etapa era fundamental para el cuadro rosarino. Necesitaba salir a ganar, sabiendo que en la Bombonera el Taladro estaba siendo derrotado. Pero fue muy flojo lo de los dirigidos por Sensini. Eran solo centros o remates de media distancia.
A los ocho minutos Civelli marca al grandote Boghossian en el área, y entre forcejeos le da un codazo sin intención que le parte el labio al uruguayo.
Llegando a los 22 minutos, Pablo Pintos llega al fondo con pelota dominada y tira el centro atrás, para que Bordagaray la mande al fondo del arco. Era 2 a 0 y el campeonato se iba para el sur del Gran Buenos Aires, a pesar de que Palermo metía el segundo gol para Boca.
El resto del partido estuvo de relleno. Solo hubo una jugada clara para el Ciclón, donde Bordagaray casi mete el tercero tras conectar un remate que estrelló el travesaño.
San Lorenzo se cobró aquellas derrotas de décadas pasadas con Newell´s, pues Banfield fue campeón gracias al triunfo Cuervo. Ervitti y Méndez deben estar más que agradecidos con el club que tanto los quiere y que hoy les ha hecho un favor más que grande. San Lorenzo demostró su grandeza y ganó a pesar de no jugar por nada. Felicitaciones a Banfield, un justo campeón.
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