Si a la falta de gol frente a Gimnasia se la considera mala suerte, a la racha de lesiones que se sufrieron en el entrenamiento directamente se la puede tildar de maldición. En la práctica de fútbol hubo cinco lesionados, de los cuales cuatro son delanteros.
El primero en caer en desgracia fue César Lamanna, recién llegado de Estudiantes de Buenos Aires. Sufrió una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho. Por él ingresó el ex Berazategui, Hernán Fener. Pero no le fue mejor, pues debió salir por un esguince en su tobillo derecho.
A estos, se le sumaron dos delanteros más con dolencias. Sebastian Balsas, quien jugó unos minutos frente al Lobo, tuvo que dejar la práctica porque un compañero se le cayó encima y le dobló el tobillo. Afortunadamente, no sería de gravedad.
El cuarto delantero fue De Vicco, con un corte en el tobillo. A la nómina se le sumó el enganche Rafael Cabrera, con un esguince en el tobillo izquierdo.
Todas estas lesiones se sucedieron en un partido que jugaron los que no fueron titulares el domingo contra el selectivo. Los suplentes formaron con: Lisandro Ríos; Luna, Simioli, Palomino, Benítez; Rivero, Pereyra, Rusculleda, Bazán; Sebastián González y Balsas. Mientras que el selectivo paró a estos once: Mastrolía; Caro, Iribarren, Luciate, Gómez; Bertochhi, Alfonsín, Prim, Cabrera; Lamanna y De Vicco. El partido terminó 0 a 0.
Los que arrancaron como titulares frente a Gimnasia realizaron trabajos regenerativos en el estadio. Menseguez trabajó diferenciado por una fatiga en el cuadriceps derecho. Rovira corrió la misma suerte pero por un golpe en la cadera. El miércoles entrenarán en doble turno.


