Durante esta semana, varios de los actuales componentes del plantel actual no quisieron brindar declaraciones a la prensa, en modo de repudio a ciertas publicaciones de los mismos. Varios de ellos, acusaron a periódicos de “publicar hechos falsos” o de “agrandar las situaciones”. Lo cierto es que nuestro trabajo es comunicar al socio y simpatizante no sólo lo que sucede adentro de la cancha, sino los episodios del diario vivir de la institución, en este caso San Lorenzo de Almagro.
Primero molestó que saliera a la luz aquellas eternas veladas de Póker, donde los jugadores apostaban cifras en dólares y con un alto grado de tensión. Una vez conocido ese tema, comenzaron los rumores entre los mismos futbolistas contra los periodistas que cubren los entrenamientos.
La semana que pasó fue muy importante en cuanto a hechos deportivos y extra futbolísticos. Luego de la derrota frente a Huracán, miembros de la hinchada se acercaron a “apretar” a los jugadores. En dicho diálogo, los “socios” – como relativizó Migliore – comenzaron con un tono tranquilo, pero fue subiendo con el paso de los minutos. Los referentes salieron a desmentir esa versión y hablaron de una charla distendida.
Pero sin dudas, el martes fue el quiebre más profundo. El Diario Olé publicó en su tapa “Ramón, el verdugo”, donde muestra a tres jugadores que posiblemente serían borrados.
Diego Rivero era uno de los que saldría y ese mismo día habló con la prensa, donde aseguró que “en la tapa de un diario te dicen los cambios y a quien saca el entrenador, cuando no realizamos ejercicios de fútbol. Acá meten y sacan jugadores por problemas que no son futbolísticos. Esas cosas molestan”.
El viernes 29, el mismo diario le dedicó un segmento de la contratapa a la extensa noche de Póker previa del partido con Estudiantes. Allí, contó la casi pelea entre Damián Albil y Sebastián Balsas, luego de que el uruguayo ganara la partida. Justo el mismo día que sale publicado, era el turno de hablar con el delantero, pero el mismo se mostró enojado con la prensa y se retiró sin hacer comentarios.
Uno que considera “enemigo” a los periodistas partidarios es Aureliano Torres. El lateral paraguayo, afirma que “la gente lo insulta porque los medios de San Lorenzo lo critican en demasía”. A nuestro modo de entender, nunca ha jugado tres partidos en forma aceptable y el comunicador no pone ni saca jugadores. Tal es su mal rendimiento que hasta el técnico que lo pidió en su momento lo tiene en la lista para abandonar la institución en diciembre.
Estos son muy pocos ejemplos de futbolistas que miran y sienten a la prensa como su peor “enemigo” por comunicar las cosas que pasan en el vestuario y que perjudican, notablemente, a la institución. ¿Cómo hace el periodista para enterarse de todo?, eso es algo que ninguno se pregunta.

