No hace falta recordar todo lo que pasó a lo largo del 2010, ya que es un año para olvidar fácilmente. Pero a falta de cuatro días para finalizar el año, es momento de hacer balances y sacar conclusiones del rendimiento en ambos torneos.
Uno de los jugadores que comenzó haciendo un repaso de todos los momentos del último semestre es Guillermo Pereyra. “Me voy a llevar cosas buenas y muchas otras para mejorar. Todos debemos hacer un balance para no repetir lo malo. Tenemos las vacaciones para recargar las pilas y el semestre que viene pelearlo bien arriba”, comenzó diciendo con bronca en su rostro.
“No es fácil encontrar una explicación. No hubo muchos cambios ni de nombres ni de esquema, pero no sabemos en que fallamos para terminar de esta manera. Tenemos que seguir trabajando con humildad”, siguió expresándose en referencia al fracaso de este año.
“No se puede revertir la imagen ganando estos dos partidos. Seria una buena forma de devolverle a la gente la paciencia que nos ha tenido. Los partidos que le entregamos no fueron como esperábamos. Tenemos que pensar en lo que viene”, así le hizo un guiño al 2011, año que tendrá a San Lorenzo como candidato si le cumplen el deseo a Ramón Díaz.
Uno de los máximos problemas sufridos a lo largo de este torneo fue la mala puntería a la hora del toque final. Hecho que quedó claro el último domingo, donde San Lorenzo generó seis situaciones y no convirtió ninguno. “Es algo que padecimos durante todo el torneo. La falta de gol la pagás con puntos. Es un problema general del equipo y a todos nos ha costado marcar. Ojalá que pueda revertirse esa situación y terminar de la mejor manera”.
También opinó sobre las fuertes declaraciones de Bottinelli (“Me da vergüenza estar donde estamos”), pero Pereyra no coincidió con el defensor y aseguró que “A nadie le gusta vernos en esta situación. Siempre dejo todo en los entrenamientos y en los partidos, por eso no siento vergüenza pero me gustaría pelear arriba. Sabemos que la gente es exigente y nosotros también”.
El experimentado volante finalizó contando las sensaciones de ver el partido de afuera y como se siente de cara al compromiso frente al Cervecero: “De afuera más que un aliento a los compañeros no se puede aportar. Es muy importante jugar todos los partidos. Mas allá que no ganamos el domingo pasado, estamos tranquilos porque hicimos un buen partido. Las ganas de jugar están. El entrenador no confirmó el equipo y sabe que puede contar conmigo”.
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