Poco fútbol, poco juego. Muy poco. Eso es lo que brindaron estos
dos equipos, que en la previa prometían más. Un Godoy Cruz que era
sensación por su buen momento y su buen trato del balón, con
jugadores de buen pie. Y un San Lorenzo con sus nuevos refuerzos,
que se está armando y que poco a poco quiere ir tomando confianza
para dar batalla hasta el final como confía su propio técnico y
toda la gente.
Sin embargo quedaron en eso, en puras insinuaciones. En los
primeros minutos el que tomó un poco las riendas del encuentro, fue
el Tomba, avisando a los cinco minutos con un débil remate del
jugador Rojas que Migliore resolvió sin inconvenientes. Los locales
intentaban asociarse y mover el balón de un lado al otro para
buscar el espacio donde poder lastimar.
La siguiente chance fue al minuto, con un remate potente de Sánchez que se iría desviado. San Lorenzo estaba perdido en el campo. Si bien su rival no era mucho más, al menos tenía la posesión de la pelota y era el que más intentaba. Una de las más claras estuvo en la cabeza del delantero Ramírez, tras un centro de Rojas, pero que pudo resolver El Loco sin problemas.
El Ciclón recién pudo llegar en el primer cuarto de hora, con un remate de Salgueiro con su pierna derecha, que logró contener Torrico. El rumbo del encuentro se hacia monótono, ninguno de los dos se adueñaba completamente de él, y las chances escaseaban.
Ortigoza, un poco retrasado, muy cercano a la última línea de defensores, bajaba a pedir el balón para distribuir y sacar a su equipo. Esta vez el volante ex Argentinos no brilló como el fin de semana pasado, de todas formas, no quedan dudas de su calidad. Así fue como a los 34 minutos, habilitó a Romagnoli por el costado izquierdo, iniciando una contra. El ¨10¨ encaró, se cerró y le pegó al arco desde afuera del área. El remate salió potente, pero muy alto.
En la jugada siguiente, se dio una de las chances más claras del
partido: el propio Romagnoli a la altura de la medialuna del área,
abrió para el volante Reynoso, quien entraba sólo, pero ante la
salida del arquero su remate también salió alto. El equipo de Da
Silva logró responder antes de irse al descanso, nuevamente con un
remate de media distancia, esta vez de Villar. El tiro salió
desviado, y así finalizaba la primera etapa.
En el complemento, los de Ramón salieron un poco más decididos.
Romagnoli pese a su intermitencia intentaba crear y Menseguez
era pura explosión. Y así fue que, tras combinar con el lungo
Velázquez, este lo habilitó, dejándolo mano a mano con Torrico. El
Rayo ante la salida del arquero levantó la pelota, dejándolo en el
camino y definiendo con el arco a su merced ante la llegada de dos
defensores rivales que no pudieron evitar el gol.
Un tanto no tan merecido, pero ventaja al fin. Los siguientes
minutos fueron muy similares a los vividos en los primeros 45. Es
por eso que los técnicos recurrieron al banco de suplentes, para
intentar cambiar el rumbo del partido, sin embargo el efecto
buscado no fue el esperado.
Casi sobre el final del partido, y mientras Ramón sufría por los
cuatro minutos que adicionó Álvarez, Pablo Velázquez logró cabecear
una pelota en dirección al arco, que el ingresado Benítez conectó
también de cabeza ante la salida del ¨1¨ rival y de esta manera sí,
definir el encuentro. Un 2 a 0 sorpresivo si se quiere, pero
necesario para este equipo que, acompañado por los resultados,
puede dar mucho que hablar.
Falta trabajo y más fútbol, pero nadie le quita lo bailado y la
chance de haber bajado a un durísimo rival.De esta manera, San
Lorenzo corta con una racha de 6 derrotas consecutivas fuera del
Bidegain y se permite soñar con luchar por ganar el Clausura. El
próximo rival será el Racing Club de Miguel Angel Russo, el sábado
26 en el Nuevo Gasómetro.


