Para muchos, en la previa de este Clausura, Boca era el candidato a llevarse el campeonato. Seguramente, esas personas, se basaban en la calidad de jugadores incorporados por el Xeneize. Sin embargo, con el correr de las fechas, el comienzo de los de Falcioni no fue el esperado. Apenas cosechó una victoria, un empate y dos derrotas.
Es por eso, que el técnico, además de buscar un poco de paz, hizo múltiples variantes en los entrenamientos de la semana, intentando llegar a formar el equipo ideal, sin importar los nombres ni el peso de mandar al banco o borrar a un histórico por no estar en nivel o a punto físicamente. Ya lo demostró con Riquelme, y ahora le tocaría a Battaglia y no se descarta que de seguir en este flojo nivel, le toque a Palermo en el futuro.
Finalmente, y según pudo trascender en la última práctica de esta mañana (a puertas cerradas), el Emperador se inclinaría por realizar algunas variantes: Luciano Monzón por Clemente Rodríguez para hacer la banda izquierda, Somoza le ganaría la pulseada a Erviti en el mediocampo y Chávez por Battaglia. De esta manera, Boca apostaría por el mismo 4-4-2 que utilizó en el verano pasado ante San Lorenzo y que le permitió ganar holgadamente.
Pese a que Román ya se encuentra mejor de su lesión, ya fue descartado en el transcurso de la semana para este encuentro. Si las cosas marchan bien, y si desaparece el líquido sinovial de la rodilla, se estima que reaparecerá ante Olimpo. Lucas Viatri padece un esguince en su rodilla derecha, por lo que los rumores de que Palermo podría no aparecer en el once inicial se esfumaron enseguida.
Así las cosas, Boca saldría al Bidegaín con el siguiente equipo: Javier García; Christian Cellay, Matías Caruzzo, Juan Manuel Insaurralde, Luciano Monzón; Cristian Chávez, Diego Rivero, Leandro Somoza, Nicolás Colazo; Pablo Mouche y Martín Palermo.
Partido especial para muchos. Para Ramón sobre todo, porque se verá las caras nuevamente con Diego Rivero, jugador que borró por el affaire póker (entre otras cosas) y que la rompió y festejó un gol en el verano. Para la gente de San Lorenzo porque enfrente estará un viejo conocido como Walter Erviti, que le negó una propuesta al club para luego firmar con los de la Ribera y estará en el ojo de la tormenta.
Boca se ubica 17mo en este Clausura y sólo ganó una de las 4 fechas disputadas: en la segunda ante Racing, en Avellaneda.
– Datos de este clásico:
Historial: Jugaron 175 partidos. San Lorenzo ganó 68, empataron 46 y Boca ganó 60.
Historial con San Lorenzo como local: Jugaron 85 partidos. San Lorenzo ganó 38, empataron 24 y Boca ganó 23.
El último enfrentamiento: Fue en el Apertura pasado, en La Bombonera. Fue triunfo para San Lorenzo por 2 a 1, con goles de Sebastián Balsas y Juan Menseguez. Sobre la hora, descontaba para los Xeneizes, Martín Palermo.
San Lorenzo como local jugó 2 partidos, y en ninguno de ellos pudo ganar: empató y perdió, convirtió 2 goles y recibió 3. La efectividad en dicha condición es de 16,67%.
Boca llega a este encuentro con una racha de 2 partidos sin ganar, en tanto que de visitante jugó 2 partidos, de los cuales ganó 1 y perdió el otro, con 1 gol a favor y 1 gol en contra. La efectividad fuera de La Bombonera es de 50,00%.
Las máximas goleadas en la historia a favor de
San Lorenzo jugando contra Boca son:
Campeonato 1943: 5 a 2
Nacional 1967: 4 a 0
Campeonato 1988/89: 4 a 0
Clausura 1997: 4 a 0
Pablo Lunati dirigirá a San Lorenzo por 15ta vez en su carrera. Bajo sus decisiones, el Ciclón ganó 5 partidos, empató 2 y perdió 7. Le sancionó 3 penales a favor y 2 en contra y le expulsó 2 jugadores y 4 a sus rivales.


