El Ciclón de Tojo se llevó un punto que si se lo mira desde una óptica puede ser valioso, y desde la otra, puede sentirse con sabor a poco. Las causas de ello son que el partido pudo haberlo ganado, como haberlo perdido. El Azulgrana tuvo un primer tiempo para el olvido. Si bien en los primeros instantes del partido intentó tomar el dominio del balón con pases cortos e intentando avanzar, el que tomó el protagonismo fue Independiente.
Salió hecho una tromba y a llevárselo por delante. Iban 7 minutos cuando tuvo su primer chance clara, en los pies de Pellerano, pero su remate se iba muy alto. El Rojo dominaba e iba con todos al ataque, mientras el Ciclón aguantaba en su campo ante la presión rival. Ni Aureliano ni Carmona se podían proyectar, al Pipi casi no le llegaba la bola con claridad y Ortigoza poco podía resolver. La primer chance llegó a los 19 minutos, en los pies de Salgueiro, uno de los más claros, aunque su remate fue tapado por Hilario.
El local seguía arrinconando a su rival, y las chances llegaban una tras otra. Parra probaba de media distancia, Silvera no lograba embocarla tras capturar una pelota que había quedado en el área, ni tampoco tras dar una media vuelta tras pase de Patito. Recién a los 31, San Lorenzo llegó por segunda vez con claridad. Salgueiro abrió para Velázquez, que entraba mano a mano. El lungo definió, pero nuevamente el que tapaba era el arquero rival.
Sin embargo, dos minutos más tarde, era el Rojo el que iba a golpear. Tuzzio tomó la lanza desde el fondo y empaló la pelota hacia delante. El Cuqui logró bajarla de pecho y cuando se le iba larga entre tantas camisetas Azulgranas, apareció Facundo Parra para rematar y marcar el gol. Hasta ese entonces, premio al más ambicioso y al que más lo buscó.
Con la ventaja a su favor, los de Mohamed intentaron ampliar a través de un remate a colocar de Silvera, pero Migliore aguaba sus chances. Los de Tojo iban a tener una más antes del final de la primera etapa, nuevamente en los pies de Salgueiro tras una contra, pero su remate salía desviado. Poco, pocas ideas, poco fútbol y con el resultado adverso se iba al vestuario la visita…
En el complemento, San Lorenzo salió con otra cara, otra actitud, a ser protagonista. Primero se lo perdió Tula, tras un cabezazo. Luego el Pipi, tras un desvío de un remate suyo. La tercera llegada de la segunda etapa fue la vencida. Romagnoli aprovechó un error en la defensa Roja, y tras quedar mano a mano con Hilario, definió esforzado. La pelota rebotó en el ¨1¨ y salió hacia el costado donde estaba el uruguayo Salgueiro, quien solo tuvo que definir cruzado ante el cierre de un defensor rival.
Merecido empate. A partir de ese momento, se abrió otro partido totalmente distinto. Las defensas de ambos equipos empezaron a flaquear y las chances se multiplicaban, tanto en el arco de Migliore como en el de Navarro. El Ciclón lo tuvo con remates de media distancia de Aureliano, de Salgueiro (uno de los que más probó), o también con cabezazos, como ese de Tula sobre el final. Sin embargo, la más clara estuvo en los pies del ingresado González.
Velázquez había recibido una pelota y se la dejó servida y de frente al arco al pibe, que definió increíblemente desviado. Los del Turco aprovechaban los desacoples de la última línea rival, y Patito se encargaba de generar peligro. Silvera lo tuvo en varias ocasiones pero no logró concretar. Ni siquiera en una de las últimas en la que mano a mano, estrelló la pelota en el travesaño del Loco.
Parecía que se lo llevaba alguno de los dos, pero no hubo tiempo para más. El empate les deja un sabor amargo a los dos en el análisis general. A Independiente porque lo mantiene muy cerca de los puestos de Promoción, y a San Lorenzo, porque lo aleja de la punta del torneo (habrá que esperar el resultado de Vélez mañana) y del sueño de clasificarse a la Sudamericana, que por ahora sigue un poco lejos.
Por lo pronto, mantiene su buena racha ante el Rojo de haber ganado seis de los últimos diez partidos, en los que sólo perdió una sola vez. El próximo sábado, el rival será Argentinos Juniors, y habrá que ver qué es lo que sucede con el futuro de Tojo.


