Sin dudas que lo que mejor que le podía pasar a San Lorenzo era que finalizara lo antes posible este magro Clausura, que luego del partido contra Colón, al igual que en el torneo pasado, le comenzó a dar la espalda y el equipo decayó en un pozo.
En el medio, se fue un técnico como Ramón Díaz, donde el contexto y el mal presente junto con los resultados, contribuyeron a su salida, hasta el fugaz paso de Tojo, con conflictos en puerta que empezaban a salir a la luz, y esta llegada de Asad, que aún no pudo sumar de a tres. De hecho, los números son elocuentes: de las últimas 13 fechas, sólo se ganó una sola, aquel 3 a 0 recordado al rival de toda la vida que purga por no irse a la B…
Esta tarde el Turco no pudo estar en el banco de suplentes por su expulsión en el partido ante Newell´s, sin embargo se notó su mano en el equipo. La gran presencia de juveniles en el once inicial y también en el banco lo demuestra, sumado a la borratina de varios de los jugadores que venían siendo parte de este proceso. Lo cierto es que se vio que al Ciclón le faltan rodaje y muchas horas de vuelo.
Haciendo un balance general, el Taladro fue el que contó con las chances más auspiciosas, ante un tibio y desconcertado visitante. El pibe Barbaro, era el que avisaba a los 7 minutos, con un centro que Migliore no pudo tapar y Luna despejaba en la línea. La primera llegada del Azulgrana se dio en el minuto 15, a través de un tiro libre de Salgueiro, que peinó en el camino Palomino, pero que no pudo embocar Velázquez tras el rebote.
El Taladro seguía jugando mejor y se asociaba. Jonathan Gómez llegó mano a mano tras triangular con Quinteros, pero Migliore tapó a tiempo. Finalmente, el equipo del Gallego tuvo su premio y llegó al gol en el minuto 32, con un gran disparo desde 35 metros, al ángulo derecho, nada pudo hacer el Loco. Ni tampoco la defensa del equipo del Turco, que dejó libre al jugador, con tiempo y espacio a su disposición.
Al minuto, casi llega el segundo. Quinteros cabeceó en el área chica para Terzaghi, quien mano a mano definió, aunque Migliore le aguó el grito. El Ciclón hasta ese momento era poco, no alcanzaba con los chispazos del pibe Ramírez, ni tampoco con los remates de lejos de Salgueiro, una costumbre ya.
El propio uruguayo, por momentos intentó jugar de ¨Romagnoli¨, parado para armar juego y asociarse con los de arriba, pero no dio demasiado resultado. Sobre el final de la primera etapa, un desborde de Tagliafico, encontró el pie de Barbaro, que anticipó a la defensa rival, pero no definió con dirección.
En el complemento, Banfield levantó el pie del acelerador, pese a que contaba con sus chances para ampliar. El juego del Ciclón creció, pero no al nivel de brillar y dominar. Era más empuje que fútbol, y la frescura que aportaban los pibes que iban entrando. Cuesta explicar el gol que erró Lamanna sobre la hora, tras el mano a mano que Bologna le tapó a Luna, con el arco a su merced…Pese a ello, el delantero mostró un buen nivel.
Podría haber anotado previamente con un cabezazo que le contuvieron también. El resto de las chances, fueron remates de media distancia, muchas veces de Salgueiro y alguna aislada de Menseguez, lo que demostraba la carencia de juego. El Taladro también pudo haber marcado, Barbaro lo tuvo mano a mano aunque con poco ángulo, pero el Loco volvía a tapar, también Jonathan Gómez, rematando de lejos, pero siempre el mismo resultado: las manos de Migliore. Sin dudas, los arqueros de ambos equipos fueron grandes responsables. Y esto no quiere decir que se haya visto un gran espectáculo, al contrario.
Sobre el final, el equipo del Turco (esta vez del Pacha Cardozo, mejor dicho), salvó la ropa con un confuso gol que rebotó en la cara de Dos Santos, tras un cabezazo de Palomino y decretó lo que fue el empate final, cuando moría el partido.
Final del Clausura para San Lorenzo, que lo termina con apenas 23 puntos, a años luz del Campeón Vélez, sin chances de clasificar a la Sudamericana, y con la preocupación a futuro de armar un buen plantel, porque el problema del promedio cada vez empieza a tomar más fuerza, y nadie quiere terminar como está River hoy, un grande devaluado y en Promoción. A reaccionar y pronto, todavía hay tiempo, pero cada vez menos.


