Definitivamente, el Cementerio de los Elefantes es una cancha que al Ciclón no le sienta bien, ya que se le hizo un karma ganar en ese estadio. Esta vez, Asad apostó nuevamente por una línea de cuatro defensiva al ver que la de tres no le daba resultado. Por lo visto, hoy tampoco logró su cometido, ya que el equipo se vuelve con una dura derrota de Santa Fe, pese a que en gran parte del complemento mereció el empate.
En los primeros 45 minutos las cosas no comenzaron del todo bien. A los 13 minutos Ortigoza salía lesionado. En su lugar, entró el Pipi, de no tan buena labor, ya que se notó su falta de velocidad. Su ingreso hacía romper el doble cinco que conformaba el ex Argentinos con Kalinski, ya que el Pipi suele jugar más adelantado para crear juego.
Sin embargo, en esa etapa, las mayores chances de riesgo estuvieron en los pies del chico Bazán, el más desequilibrante en el ataque de Asad. Pero sus remates, casi siempre se encontraron con las manos del arquero Díaz, o bien, se iban cerca, como esos dos tiros que besaron el lateral de la red.
Hasta ese momento, Colón era un poco más claro, aunque sin dominar. Así fue, que a los 21 minutos, tras centro de Prediger, Fuertes aguantó de espaldas a Carmona, se acomodó y desde el suelo definió ante la salida de Migliore, elevándola. Con el marcador a favor, el juego del local creció, aunque no pudo aumentar enseguida.
En el complemento, tan sólo iban tres minutos, cuando tras el cabezazo de Pellegrino (en dudosa posición), se estrelló en el palo y el rebote fue directo a donde estaba el Bichi, casi pegándole la pelota a él, el goleador definió y amplió la diferencia. El Ciclón acusó el golpe, sin embargo no se pinchó. Asad mandó toda la carne al asador: adentro Romero por Carmona y la frescura de Tellechea por el pibe Méndez, con más de media hora de juego por delante.
Si bien no brilló, con mucho empuje y ganas, los de Asad empezaron a llegar con más poderío al arco rival. El gol de Gigliotti cuando iban 21 minutos, tras pase de Menseguez, abrió una pequeña esperanza. La visita sin jugar bien, merecía el empate, cosa que nunca llegó. Hasta que, jugado en ataque, San Lorenzo la perdió y de contra, Higuaín no perdonó ante la salida de Migliore y un Romagnoli que lo perseguía desesperadamente. Faltaban tan sólo cuatro minutos…
Dura derrota para el Ciclón, que ya hace tiempo no gana, y lo más preocupante de todo, es que vuelve a depender de la suerte de otros equipos para no caer en la tan temida zona de Promoción. Para colmo de males, en el horizonte asoma el sorprendente Rafaela, que hasta el momento demostró ser la revelación de este torneo.
Los más optimistas dirán que es una gran chance para ganarle a un rival directo. Lo cierto, es que es un partido que no se debe perder bajo ningún concepto, y que el Turco deberá empezar a estudiarlo detalladamente, ya que es posible que presente un esquema similar al de Belgrano hace una semana y al cual no pudo vulnerar. Que no se repita.


