Marcelo Álvarez repasó los primeros pasos de Orlando Gill en San Lorenzo y reveló las dificultades que superó antes de brillar con Paraguay.
Orlando Gill vive el mejor momento de su carrera. El arquero de San Lorenzo se convirtió en el héroe de Paraguay tras atajar dos penales ante Alemania y clasificar a su selección a los octavos de final del Mundial. Detrás de esa actuación, sin embargo, hubo un recorrido marcado por la paciencia, el esfuerzo y la perseverancia.
Marcelo Álvarez, uno de los primeros entrenadores que tuvo Gill en San Lorenzo, recordó cómo fueron aquellos meses de adaptación. “Es un pibe muy tímido, parecido a los chicos del interior de nuestro país”, contó en diálogo con Clarín.
El arquero llegó al club en 2023 desde Sportivo San Lorenzo, pero durante casi seis meses no pudo disputar partidos oficiales porque el cupo de inscripciones estaba completo. Aun así, entrenó todos los días mientras esperaba su oportunidad.
“Iba a entrenar sabiendo que no iba a poder jugar. Para un futbolista no es fácil, pero detrás de todo esto hubo un proceso”, recordó Álvarez.
Una apuesta que terminó dando
resultados
Cuando Gill llegó a San Lorenzo, el cuerpo técnico encabezado por Leandro Romagnoli no tenía demasiadas referencias sobre el arquero. Aun así, decidió apostar por sus condiciones físicas y su potencial.
“No tenía recorrido ni informes. Era una apuesta, pero nos parecía un muchacho con muchísimo potencial”, explicó Marcelo Álvarez, quien recordó que por esas características muchos ya lo llamaban el “Courtois paraguayo”.
Álvarez también rememoró uno de los primeros errores del arquero en un amistoso disputado en una cancha con malas condiciones. Mientras varios dudaban de sus capacidades, él mantuvo la confianza.
“Les decía que no podían sacar conclusiones por una jugada puntual. Había que mirar todo el proceso”, sostuvo.
Humildad, trabajo y un presente
soñado
Con el paso de los meses, Gill ganó lugar en la Reserva, disputó una final ante River y luego dio el salto al plantel profesional. Su crecimiento nunca sorprendió a quienes lo acompañaron desde el comienzo.
“Es un muchacho de una humildad muy manifiesta. Se ganó todo lo que le está pasando”, afirmó Álvarez, quien reveló que siguió cada partido de Paraguay durante el Mundial.
El entrenador también recordó el mensaje que le envió cuando debutó con la selección paraguaya: “Le dije que se lo merecía, que había trabajado mucho para llegar hasta ahí”.
Hoy, el arquero de 1,98 metros atraviesa el mejor momento de su carrera y afrontará un nuevo desafío ante Francia, mientras en San Lorenzo celebran el crecimiento de un futbolista que nunca dejó de creer en su oportunidad.


